Es difícil, ¿sabes? Acabas dándole todo y te quedas sin nada. Y es difícil empezar de cero,porque ya no recuperaras todo eso que diste, y entonces debes prepararte, otra vez, con el corazón hecho añicos y con ganas de ya no sentir amor. Pero debes hacerlo, superar, seguir, avanzar. Aun cuando pienses que ya no habrá otra persona, debes reponerte por ti, porque tu lo necesitas porque hay que saber darse la mano a una misma y decirse, "sal de aquí, este no es tu lugar". Y te vas, esperando encontrar esa calidez y tranquilidad en los brazos de alguien más, te vas con la esperanza de encontrar una sonrisa tan bonita capaz de hacerte olvidar de tus malos ratos , te vas pensando que a lo mejor algún día aparecerá alguien que de tanto amor como tu y te lo de solo a ti. Que no necesite ni mas ni menos porque contigo es más que suficiente, y te vas pensando que quizá el tiempo todo lo cura y que las personas no son todas iguales y que a lo mejor hay alguien allá afuera que sepa cuidarte.
Una semana gris se había plantado en la rutina de mi vida, las pocas ganas de levantarme que me consumían a diario ahora solo se hacían mas intensas, debido a aquel clima. Me quede en la cama girando una y otra vez, tratado de encontrar un poco de calor. Mire a mi izquierda y vi a mi acompañante de la noche anterior, intente recordar su nombre pero no había manera de que alguno llegara a mi mente. Observe con detenimiento la habitación a la que poca atención le había mostrado cuando llegue, había unos cuadros colgados, algunos contenían dibujos otros lo que parecía ser una familia que al menos allí, se retrataba feliz. Gire una vez mas, mi error.
- Buen día - dijeron detrás mio - ¿Desayunamos?
Es que si seré idiota como para liarme sola.
- Buen día - dije poniéndome de pie - Me encantaría pero, debo entrar al trabajo, sera mejor que me vaya.
Me vestí mientras que aquella bella joven de tez blanca y pezones rosados me miraba, deposite en la mesa de luz lo suficiente como para un café y algún que otro aperitivo.
- Pero ve tu, la próxima me apunto.- Dije saliendo
-¿Tienes mi número? - grito
- Yo te llamo - respondí con el mismo tono de voz
Aquella no era mas que una mentira, pues no solo no tenia su número, sino que los encuentros de una noche no pasaban de eso para mi. Con el poco tiempo que le invertía al amor en mi vida seguro acababa con algún corazón hecho añicos en mis manos, y aunque hay personas que pasan de eso, yo prefiero hacerme cargo de mis acciones y cuando las cosas están girando a un callejón sin salida, mejor parar el coche y bajarme de aquel viaje. Bueno, bien que me lleve conmigo algún que otro insulto y remordimiento de la joven que me acompañaba, pero no puedo hacer todo bien. Soy humana al fin y al cabo.
Pare el motor de la moto y baje de la misma, camine hacia la cafetería y cruce la puerta en busca de la única persona que puede sonreír de aquella forma un sábado en la mañana con una resaca que se asoma sin dejarte pensar. Me senté frente a Bastian y me lo que viendo, el imbécil sostenía aquella sonrisa sin sentido que le dedicaba a cualquier persona del mundo.
- Pero que cara de mierda que traes puesta - me dijo
- Primero, buen día, no se donde dejaste los modales. Y segundo, al menos yo la llevo solo hoy, ni me imagino ser tu que la llevas toda una vida - respondí.
Se rió tan fuerte que la chica detrás de él, dio media vuelta para verle.
- No esperaba menos - dijo sonriendo, sus ojos se achinaron lo suficiente como para que se vieran solo dos lineas - ¿Como terminaste la noche?
- Con una joven de la cual no recuerdo el nombre y con suerte de que no me parara la poli y me quitara la moto al ver que llevaba al menos diez copas conmigo.
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Save Me
Romance¿Hasta que punto antepones al otro por encima tuyo? Te amo, pero me tengo que elegir a mi.
