El primer encuentro

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En un sitio remoto, un lugar ¿Vacío?, donde no se encontraba la vida humana o animal, en lugar de esta vida habitaban seres espirituales, demonios y ángeles, ambas razas siempre discutiendo una con la otra, se tenían muchas reglas entre esas razas, la más importante, jamás hacer una amistad con algún miembro de la otra raza.

Cierta curiosidad que compartían ambas razas, era que no poseían alas, no se podría saber exactamente la razón de la cual ellos no las poseían. Los demonios eran siempre muy altos en ambos géneros, tanto masculinos como femeninos, eran altos de piel con tonos grises y sombríos, su cuerpo tenían una musculatura estable, poseían cuernos grandes y puntiagudos, y otra característica era su gran cabello oscuro y largo.
Los ángeles en cambio siempre vestían con brillantes prendas blancas, las mujeres tenían vestidos largos un poco debajo de sus rodillas y sin mangas, sus brazos totalmente descubiertos, los hombres tenían pantalones que iban bajo sus rodillas y camisas con mangas por arriba de sus codos. En ambos géneros eran de piel pálida, en su cabeza algunos tenían una corona de flores y tenían un aura blanca resplandeciente sobrevolando en sus cabezas, los hombres tenían su cabello largo hasta sus hombros y las mujeres lo tenían tan largo como ellas desearan.

En algunas ocasiones los demonios iban a atormentar a los ángeles que se encontrarán distraídos o pudieran cazar con la guardia baja, incluso algunos de ellos llegaban a asesinarlos en algunos casos. En otro de esos intentos de atormentar a los ángeles, había un grupo pequeño de demonios, en orden y organizados se acercaban al sitio con cautela, en ese grupo había un demonio fuerte y joven con el nombre de Adén, se hacía destacar por su brutalidad con los demás y su mal carácter, pero a la vez era alguien curioso y con gran afán de descubrir cosas nuevas, pero siempre tenía su forma de ser para que lo vieran como el quería, pero cuando el estaba solo era alguien más frágil en realidad, así se consideraba el por cierta curiosidad y la atracción a la investigación de los sentimientos, ya que usualmente los demonios no sienten muchos sentimientos pero el busca experimentarlos.

Mientras aquellos demonios se preparaban para poner en marcha su plan con el fin de herir a la raza de los ángeles, en otro sitio donde habitaba la raza de los ángeles, en un enorme bioma boscoso, había una hermosa chica de la raza de los ángeles, siempre curiosa y con un espíritu joven y vulnerable, su nombre era Keira. Estaba sola esta chica en aquel bosque, curiosa investigando sobre lo que puede encontrar y todo lo que llamara su atención, tan delicada se veía que parecía ser más frágil de lo que en realidad es.

Mientras que Keira iba satisfaciendo su curiosidad, esa curiosidad tan vaga y hambrienta de Nievas aventuras y conocimientos, tanto así que sobrepasa los límites que tenían permitidos los ángeles de aquel bosque que dividía su territorio a territorio desconocido y de otro lado el de los demonios, dicha actividad en ese momento para Keira era peligrosa, ya que no tenía ni la más menor idea de que un grupo de demonios estaba campando cerca de ese lugar.

Sin dejar atrás al demonio Adén, siendo este uno de los demonios más fuertes de ese grupo cercano con el que venía acompañado, explora la zona comprobando sea conveniente atacar en ciertos puntos ciegos y frágiles de aquella frontera que era clara para dividir el límite de los territorios, siendo esta la única entrada y salida desprotegida de ese lugar, ¿Por qué los demonios no habrían de aprovecharla si la tienen en sus manos?.

Casualmente Keira se encontraba en la misma entrada desprotegida de ese lugar, avanzaba de prisa pues no podía abstenerse su emoción se poder cruzar aquella frontera notable, avanzaba más y más con rapidez sin cuidado alguno, sin embargo del otro lado se encontraba Adén, procedía su búsqueda de un lugar con fácil acceso, claramente iba por el camino correcto, yendo directamente a la zona más débil del lugar para penetrar muy fácilmente y proceder a su emboscada que iba a acabar con algunas vidas. Lentamente ambos se acercaban mutuamente sin tener idea de que habrán caminos cruzados, y quien sabe que sucedería con estos dos al verse frente a frente, ella sin haber visto un demonio antes y el al ver una presa fácil.

Llegó un momento en que ella se detuvo para reposar unos momentos sobre un tronco que fue talado por alguna razón, mientras estaba allí se preguntó a si misma:

—¿Qué clase de cosas encontraré terminando de cruzar este lugar?.

Pasando un rato comenzó a tararear con suavidad y calma, confiada de estar sola en ese sitio. No obstante que Adén estando cerca de la posición de Keira, escucha con claridad su dulce y suave melodía, por la misma curiosidad se acerca a investigar la procedencia de esta, podría servirle como pista o un simple punto de referencia que tomar, se acerca con cautela y precaución, lentamente, dirigiéndose al sitio del que provenía esa melodía que escuchaba.

A los pocos momentos Adén observa estando escondido a Keira, su expresión de sorpresa fue basta al notar tan dulce rostro y dulce voz, mirando atentamente con precaución, cuidando su propia espalda, mientras Keira seguía con su melodía, no se percata de la presencia de aquel demonio observando atentamente, con calma ambos, pasan los minutos.

Adén esperaba alguna sorpresa de parte de ella esperando fuese una trampa, en dicho momento intentando retirarse del lugar comete el error de pisar una rama en el suelo, ese sonido alteró a Keria y voltea lugar de donde el crujido de esa rama escucho y exclama:

—¿Hola?, ¿Hay alguien ahí?.—exclamó—No hay problema si estás aquí sea quien sea, sólo estoy yo sola.

Adén claramente no iba a revelar su presencia ante ella, pero Keira procede a acercarse a el en silencio, al poco rato ambos voltean a un mismo punto donde se cruzan miradas, ambos observandose fijamente con asombro el uno al otro, esto marcando el primer encuentro entre un demonio y una chica ángel, de razas en momentos que ambos se contradicen y llevan caos con su rivalidad.

Torture, between the two worldsStories to obsess over. Discover now