Por fin, de alguna manera comprendí la perspectiva,
el idioma universal de la reencarnación,
la escalera que subimos,
dando palmadas.
Motas ardiendo,
intensificando la luz,
creando el fin de la oscuridad,
mostrando pequeños reflejos hacia el camino del ser.
Al final, el principio fue común al de la vida misma,
huir tras grandeza, emoción y superación,
la escalera que bajamos,
amortiguando caladas.
Recito sonetos,
cabeza de avestruz,
mitad de todo o nada,
me quite mil vendas y con la última pude ver.
16/12/2018 10:54 El sol y el viento.
