Siempre acabo rota
despedazada, vacía.
Y vos tan tranquilo,
cómo si esto fuera eterno.
¿Cómo voy a hacer para dormir
después de tanto dolor?
¿Cómo despertaré en la mañana
sin pensar en aquello?
Las lágrimas me ahogan,
quisiera que pudieran hacerte volver.
Me gustaría romperme en pedazos
pero ya me he roto tantas veces por vos
que suena ridículo siquiera pensarlo.
No hago más que observar y desear el amor más ajeno
¿Cuándo podré yo también ser amada?
¿Cuándo alguién sabrá mirarme a través de la gente?
Estoy destinada a morir sobre la silla
esperando ver la soledad disolverse.
Siempre acabo de rodillas
sobre la puerta, sólo mis restos
y me encantaría no haberte conocido.
Te amo.
Y me duele.
Me duele en la piel
me duele en los huesos.
Me duele en los ojos
me duele en el corazón.
