El Llanto Final

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–¡No! –Dije.

Se escucha un llanto de fondo, me acerco despacio para ver quién es, sigo caminando; no hay nadie. ¿De dónde viene el llanto? ¿Por qué llora? Estoy en una sala de paredes laterales blancas y delante un camino sin fin, no sé donde me encuentro, tengo miedo.

– ¿Dónde estoy? –Pregunté.

No había nadie, sólo se escuchaba aquel llanto que no cesaba.

– ¿Dónde estoy? –Volví a preguntar.

De repente en las paredes había fotos mías de mi niñez, en una se veía aquel día de reyes en el que me trajeron la guitarra con la cuál llevo toda mi vida, en otra el día en el que fui al parque de atracciones de Madrid… Eran todas imágenes alegres de mi vida, estaba feliz aunque no cesase aquel horrendo llanto.

– ¿Quién eres? ¿Por qué lloras? –Cuestioné al misterioso llanto.

– No quiero esto. –Dijo una voz gangosa.

– ¿El qué? –Pregunté

– La vida es una montaña rusa en el que te encuentras raíles rotos y árboles por medio.

Me quedé anonadado, por qué me dijo eso, a qué se referiría…

– Y como toda montaña rusa tiene su parada para comenzar y para terminar… –Respondió la extraña voz.

– ¿Por qué me dices esto? –Le formulé.

– Lo que te espera pronto es amor y felicidad eterna, aunque sea durante un tiempo una sensación agridulce se convertirá en una satisfación plena, lo siento, pero sólo quiero tu felicidad.

De pronto, caí en un agujero, era muy profundo, cerré los ojos por el miedo… noté un elástico en mi espalda, abrí los ojos; estaba en una especie de telaraña en una sala con los colores del arco iris, qué me estaba pasando, no entiendo nada.

– ¿Cómo estás? –Preguntó la misma voz que antes aunque ahora pudiese ver su rostro luminoso.

– Bien, ¿Por qué llorabas antes? –Le cuestioné.

– En tu mundo hay mucha maldad, las guerras no cesan; los pobres soldados obligados a luchar que derraman su sangre por su nación, los asesinados por sus parejas, los que fallecen en un accidente aéreo o en un atentado…

– ¿Por qué estoy aquí? ¿Dónde estoy? –Pregunté.

– Aunque tengas cosas malas tienes millones de buenas. Aunque tengas miedo te enfrentas a él. Aunque creas que no existe el infinito existe. Aunque creas que el mal lo ha creado otro lo crea el ser humano. Aunque no te sientas querido te quieren más gente de lo que crees. Todo pensamiento está creado por ti. –Dijo aquel extraño ser.

Hubo un gran destello de luz, sentí un abrazo; fue una fuerza enorme en mi alma.

– Nunca tengas miedo, sé que ahora tienes miedo, ha llegado tu fin en La Tierra pero lo que te espera es un amor infinito, vente conmigo. –Me ofreció.

Y seguí a aquel ser luminoso...

EL LLANTO FINALWhere stories live. Discover now