Podría decirse que en realidad todo fue un intento por distraerse de sus problemas, aunque tal vez para poder comprenderlo haya que saber cuáles fueron sus problemas.
Permaneció allí parado, con las manos entrelazadas al frente y la vista fija en ninguna parte.
Podía escuchar a alguien llorar, no sabía quién era y tampoco le importaba. Suficientemente grande era su miseria en esos momentos como para molestarse en los problemas ajenos. El ambiente parecía ser de falso silencio, representaba que la mayoría deberían estar callados y despidiéndose de la difunta, pero en lugar de eso se escuchaban tenues murmullos, vocecillas tímidas que no se atrevían a alzar más el tono, rodeaban aquel ataúd, mirándolo de reojo mientras hablaban.
El señor Prego se encontraba a una distancia prudencial de su hijo, lo cierto es que su relación parecía haberse enfriado durante los últimos meses y la muerte de la madre del menor no sería algo que ayudase precisamente a mejorarla.
El hombre miró de reojo como Ismael se quedaba sin moverse de su lugar, casi como si hubiera echado raíces que lo mantuvieran unido al suelo.
Alguien se acercó al pelinegro por la espalda, apoyando la mano sobre su hombro y dedicándole una mueca triste.
—¿Estás bien?— Preguntó Joaquín, preocupado por su amigo.
Suspiró y negó con la cabeza. —No, por supuesto que no.— Tragó saliva y se frotó la cara, notando su cuerpo pesado. No quería llorar allí, no estaba dispuesto a dejar que lo vieran llorar. Le daba rabia que hubiese tanta gente en ese funeral, porque era consciente de que a la mayoría de ellos nunca les importó su madre cuando estaba en vida, que jamás se interesaron por ella ni nada similar ni los vió en ninguna ocasión por casa.
Su padre tampoco era una presencia que le ayudase especialmente, se había distanciado casi sin darse cuenta de él, y ahora le resultaba terriblemente incómodo. Como un viejo conocido que hace años que no ves y ya has perdido la confianza.
La mañana fue lenta, llena de lloros (falsos y auténticos) y lamentaciones. Todos se despidieron y le dieron el pésame tanto a él como a su padre.
A Ismael personalmente se deprimía más cada vez que alguien venía a decirle "lo siento", pues pese a que muchos lo hacían con buena intención, únicamente lograban recordarle una y otra vez lo que resultaba innegable, que su madre estaba muerta.
En el momento en el que terminó el funeral, se marchó con Joaquín, quién lo había llevado en coche debido a las pocas ganas que tenía el pelinegro de conducir.
El silencio los invadió y aunque para Joaquín resultaba incómodo y ansiaba romperlo, no lo hizo, pues sabía que a Ismael le relajaba, sabía que no quería hablar. En realidad sólo quería echarse a dormir o al menos, en caso de no poder hacerlo como seguramente sería el caso, solo quedarse sin hacer nada ni tener que lidiar con la compañía de nadie.
Joaquín aparcó en la calle donde estaba el piso del mayor, ambos se despidieron e Ismael se dirigió hacia su hogar, en el cual lo primero que hizo nada más llegar fue echarse sobre el sofá, mirando el techo y notando una sensación molesta en la garganta.
Se sentó, sus planes de dormir o de no hacer absolutamente nada habían cambiado. En su lugar, encendió la televisión y puso el primer programa chorra que vió, tal vez con la tonta esperanza de poder reírse de alguna estupidez, aunque en su lugar notó como empezaba a llorar sin hacer ruido, haciendo que su vista se volviese un tanto borrosa y fuese un poco difícil distinguir lo que había en la pantalla.
Se conocía lo suficiente como para saber que ahora necesitaría una distracción, algo en lo que centrar su atención la máxima cantidad de tiempo posible para evitar pensar en su madre.
Tal vez podría hacer algún maratón de alguna serie, saciar su curiosidad acerca de algún tema o probar algo nuevo.
Sea como sea, necesitaba mantener su tiempo ocupado en cualquier cosa si no quería hundirse en un pozo sin fondo acompañado de sus pensamientos y lamentaciones que se ocuparían de hundirlo más y más.
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Burdel || Wisplay
FanfictionIsmael estaba tratando de superar el duelo. Raúl se prostituía y llevaba una vida de mierda. Definitivamente no podían ser un buen dúo. [Pese al título y a la temática no esperes encontrar muchas escenas sexuales, con suerte habrá una o dos que sean...
