Ella era como una poesía o una melodía que nadie entendía en medio de todo el caos y el ruido del mundo ella solo apreciaba las cosas mas simples, mientras todos se preocupaban por las cosas materiales que deseaban. Ella solo miraba las estrellas y se preguntaba que se sentiría ser una de ellas pero eso claramente era un sueño que no cumpliría desde el punto de vista de cualquier persona cuerda y realista, el problema aquí es que ella no era ni cuerda ni realista así que su deseo algún día se cumpliría, hasta entonces estaba condenada a divagar entre las sombras apreciando las estrellas y el único sol que alumbra la tierra.
Su forma de ser también resaltaba ya que a veces se ocultaba como un búho en un árbol hasta que el mismo sol olvidara su rostro y en las noches mientras cien mil personas ocultaban sus cabezas atemorizados por el mañana, a las luz de cien mil estrellas estaba ella caminando sin miedo alguno de tal modo que logró llamar la atención de la muerte que se compadeció de ella, a veces la visitaba sin causar daño alguno y con ella conversaba al saber que ella era la única que no intentaría escapar de el.
Ella fue la única con la que hablo a pesar de que la muerte tenía una política que era no acercarse a los vivos pues al parecer para la muerte ella no era común, ya que en todos sus años de existencia nunca había visto a un ser con tal luminosidad, ni que lograra llamar tanto su atención como lo hacia ella. Los humanos como a todo lo desconocido la llamaron rara y se alejaban de ella pensaban que ella no tenía rumbo en su vida sin saber que ella mejor que nadie, ella sabia a donde iba y así era..
Ella caminaba solitariamente de la mano de su sombra esperando el día en el que llegue la hora de marcharse y ser libre de las cadenas que la ataban a todo lo terrenal.
Pasaron asi poco a poco los años y ella nunca perdió su escénsia por lo cual las personas no se acercaban a ella ni mucho menos lograron entenderla hasta que una noche mientras ella miraba las estrellas la muerte llegó tomó su mano suavemente, al darse cuenta ella ya estaba lejos de su cuerpo, viendo como caía al suelo ligeramente como una hoja al llegar el otoño, la muerte le dijo que fue un gusto acompañarla todos esos años y que al fin aquella chica estaría donde ella pertenecía, la subió al cielo y al llegar ahí se convirtió en una estrella la más brillante .... la muerte algo triste volvió a la tierra y sabia que en un largo tiempo no encontraría a ninguna como ella y ahora ahí se encuentra hablando con una estrella todas las noches contándole sus penas y diciéndole que el alma de aquella chica era una de las pocas que le hacían preguntarse como se sentiría estar vivo. La muerte le prometió que cuando el sol se trague la tierra el iría por su estrella ya que dejaría de ser la muerte y sentiría que esta vivo si esta junto a ella.
La muerte con pena al acercarse el día y no ver a su estrella se retiraba suavemente en la compañía de la oscuridad mientras miraba a quien librará de este infierno terrenal, y buscando a alguien como ella, impaciente por que el mundo termine y el pueda ser libre, su condena era no poder tocarla y su bendición era contemplarla en una estrella ya que ella fue la única que no huyó de la muerte y siempre la recibía alegremente, recordando largas charlas y haberle confesado varios secretos que sabia no saldrían de ella la muerte paso mil años viendo como los humanos poco a poco se destruían y morían dandole a el mucho trabajo que hacer aun así nunca se olvidaba de ella que era quien le daba fuerzas para continuar mil años mas a la espera de que todo terminara, al pasar el tiempo la muerte odió la existencia de los humanos pues solo hacían daño pero su maldición era esperar que todo en la tierra desaparezcan para poder liberarlo de su condena y poder verla a ella y asi recordar viejos tiempos cuando todo inició con una niña que no le temía y el que divagaba solitariamente en la oscuridad, fueron compañeros mutuos ya que nadie los entendía y todos les temían a la muerte por que se los llevaba lejos de sus amadas cosas materiales y a ella por que no comprendían sus ideales
Recordó que un dia tuvo que llevarse a una pareja de la cual el y su alma que era mas ligera que la de un niño y su ultimo deseo fue tocar una canción en su viejo acordión, mientras ella habría querido compartir un poco más de su enorme corazón pero eso le hizo recordar a la muerte que ella se encarga de que nada sea para siempre aunque las personas asi lo quieran, ya que el habia trabajado para todo tipo de personas, los peores villanos del mundo y también se había llevado a las personas mas bondadosa de todas lo que le hacia contemplar su belleza y su terrible forma de ser, y así el se preguntaba como alguien puede ser ambas cosas, solo contemplaba la extraña y egoísta forma de ser de todas las personas y su tendencia de valorar todo siempre en el ultimo segundo cuando el causa un ultimo suspiro, liberando sus almas y causando dolor en las personas destinadas a seguir un poco más aquí, por lo que el hacía la gente le temía pero en su política nElla era como una poesía o una melodía que nadie entendía en medio de todo el caos y el ruido del mundo ella solo apreciaba las cosas mas simples mientras todos se preocupaban por las cosas materiales que deseaban ella solo miraba las estrellas y se preguntaba que seria ser una de ellas pero eso claramente era un sueño que no cumpliría desde el punto de vista de cualquier persona cuerda y realista, el problema aquí es que ella no era ni cuerda ni realista así que su deseo algún día se cumpliría hasta entonces estaba condenada a divagar entre las sombras apreciando las estrellas y el único sol que alumbra la tierra, su forma de ser también resaltaba ya que a veces se ocultaba como un búho en su árbol hasta que el mismo sol olvidara su rostro, y en las noches mientras cien mil personas ocultaban sus cabezas atemorizados por el mañana, a las luz de cien mil estrellas estaba ella caminando sin miedo alguno de tal modo que logro llamar la atención de la muerte que se compadecio de ella, a veces la visitaba sin causar daño alguno y con ella conversaba al saber que ella era la única que no intentaría escapar de el. Ella fue la única con la que hablo a pesar de que la muerte tenia una política que era no acercarse a los vivos pues al parecer para la muerte ella no era humana por que en todos sus años de existencia nunca había visto a un ser con tal luminosidad, ni que lograra llamar tanto su atención como lo hacia ella. Los humanos como a todo lo desconocido la llamaron rara y se alejaban de ella pensaban que ella no tenia un rumbo en su vida sin saber que ella mejor que nadie sabia a donde iba y así era...
Ella caminaba solitariamente de la mano de su sombra esperando el día en el que llegue la hora de marcharse y ser libre de las cadenas que la ataban a todo lo terrenal.
Pasaron asi poco a poco los años y ella nunca perdió su escénsia por lo cual los humanos no se acercaban a ella ni mucho menos lograron entenderla hasta que una noche mientras ella miraba las estrellas la muerte llego tomo su mano suavemente, al darse cuenta ella ya estaba lejos de su cuerpo viendo como caía al suelo ligeramente como una hoja al llegar el otoño, la muerte le dijo que fue un gusto acompañarla todos esos años y que al fin aquella chica estaría donde ella pertenecía la subió al cielo y al llegar ahí se convirtió en una estrella la mas brillante .... la muerte algo triste volvió a la tierra y sabia que en un largo tiempo no encontraría a ninguna como ella y ahora ahí se encuentra hablando con una estrella todas las noches contándole sus penas y diciéndole que el alma de aquella chica era una de las pocas que le hacían preguntarse como se sentiría estar vivo. La muerte le prometió que cuando el sol se trague la tierra el iría por su estrella ya que dejaría de ser la muerte y sentiría que esta vivo si esta junto a ella ....
Entonces la muerte con pena al acercarse el día y no ver a su estrella se retiraba suavemente enla compañía de la oscuridad mientras miraba a quien librará de este infierno terrenal, y buscando a alguien como ella, impaciente por que el mundo termine y el pueda ser libre, su condena era no poder tocarla y su bendición era contemplarla en una estrella ya que ella fue la única que no huyó de la muerte y siempre la recibía alegremente, recordando largas charlas y haberle confesado varios secretos que sabia no saldrían de ella la muerte paso mil años viendo como los humanos poco a poco se destruían y morían dandole a el mucho trabajo que hacer aun así nunca se olvidaba de ella que era quien le daba fuerzas para continuar mil años mas a la espera de que todo terminara, al pasar el tiempo la muerte odió la existencia de los humanos pues solo hacían daño pero su maldición era esperar que mueran todos en la tierra para poder liberarlo de su condena y poder verla a ella y asi recordar viejos tiempos cuando todo inicio con una niña que no le temía y el que divagaba solitariamente en la oscuridad, fueron compañeros mutuos ya que nadie los entendía y todos les temían a la muerte por que se los llevaba lejos de sus amadas cosas materiales y a ella por que no comprendían sus ideales
Hasta que un día tras mil guerras en uno de los terribles ataques de los humanos a otros la muerte vio algo que le hizo recordar varias cosas después de tantos años, recordó que un dia tuvo que llevarse a una pareja de la cual el y su alma que era mas ligera que la de un niño y su ultimo deseo fue tocar una canción en su viejo acordión mientras ella abría querido compartir un poco mas de su enorme corazón pero eso le hizo recordar a la muerte que ella se encarga de que nada sea para siempre aunque las personas asi lo quieran, ya que el habia trabajado para todo tipo de personas, los peores villanos del mundo y también se había llevado a las personas mas bondadosa de todas lo que le hacia contemplar su belleza y su terrible forma de ser, y así el se preguntaba como alguien puede ser ambas cosas, solo contemplaba la extraña y egoísta forma de ser de todas las personas y su tendencia de valorar todo siempre en el ultimo segundo cuando el causa un ultimo suspiro, liberando sus almas y causando dolor en las personas destinadas a seguir un poco más aquí, por lo que el hacia, la gente le temía pero en su política no estaba negociar la vida de nadie, el solo hacia lo que le correspondía aunque nadie aquí lo entendía, aquella niña que encontró un día, sabía lo que el hacia y aunque asi fuese ella nunca temió estar tan cerca de la muerte y hablar con el por que todos necesitamos un poco de compañía y asi fue toda su vida hasta que el mismo se la llevaría.
