camine en medio de la noche, sombría y silenciosa, no sabia a donde me dirigía ni lo que tenia que hacer, solo, escapaba de mi destino, mis ropas ondeaban al viento, mi cabello rozaba mis hombros a cada paso que daba en dirección a ningún lugar, la luna y su brillo eran mi única compañía, camine hasta que encontré un pequeño parque, abierto que apenas estaba iluminado por unas pequeñas farolas que parecía que se apagarían en cualquier momento debido a su notable deterioro.
encontré un banquillo de madera algo polvoriento, parecía que nadie se había sentado ahí en mucho tiempo, como si a nadie le interesara el parque en absoluto ni lo que ocurriera en el, me tome un tiempo para admirar el cielo nocturno, no pude evitar pensar que sin tanta contaminación lumínica se vería un hermoso paisaje de estrellas flotando en un mar negro infinito, sin embargo no había nada, nada salvo la luna, que parecía observarme mientras me seguía por donde caminara.
un ruido detrás de mi me saco de mi sueño como si de un balde de agua fría se tratase, rápidamente me di vuelta a observar en dirección al sonido, no había nada mas que arboles, columpios viejos y mesas en mal estado que no parecían poder sostener nada mas que el polvo que llevaran encima, en todo el tiempo que pase caminando, no había visto ni notado a nadie que me siguiera, así que, o alguien se esta ocultando o se trataba de mi imaginación jugando me trucos como los que solía hacer mi hermano muy a menudo cuando vivíamos juntos con la abuela y la tía, parte de mi deseaba que en verdad fuera el, que saliera de detrás de un árbol riéndose de mi, de mi intento por parecer serena, de ocultar mi miedo, porque lo tenia, solo los dioses podrían saber que tan grande era mi miedo en estos momentos; al cabo de unos momentos el silencio volvió a reinar en la noche, parecía no haber nadie cerca, no sabia si eso se trataba de algo bueno o algo malo, pues, si bien no habría nadie que intentara lastimarme, tampoco estaría nadie que intentara ayudarme si algo pasaba, suspire, desganada.
-"si mi hermano o mi abuela estuvieran aquí esto seria mas fácil".- dije entre mi mientras tiraba los hombros hacia abajo y pensaba en lo que tenia que hacer luego.
me levante lentamente, tome aire y exhale intentado relajarme como tantas veces mi tía me decía que debía hacer, aunque no servia de mucho, los recuerdos de mis seres queridos eran lo que estaba intentando mantener conmigo, los necesitare para tomar fuerzas; me dirigí con pasos lentos y pesados hacia uno de los arboles que había allí y tome una de las ramas secas que el árbol podía proveerme, intente doblarla un poco para corroborar su estado, aun era lo suficientemente resistente para mi propósito; camine hacia una parte del parque en donde la hierva no crecía y la tierra húmeda se mostraba entre algo de basura y césped seco, con la rama limpie un poco el lugar y dibuje en la tierra un triangulo, intentando dejarlo lo mas perfecto posible, hasta hace un tiempo esto me hubiera resultado todo una locura, si mi yo del pasado me veía ahora me juzgaría a mi misma como una loca de las que me reía con mis amigas en los recreo del colegio, aparte de mi cabeza todos mis pensamientos y saque de mi bolsillo un pequeño ovillo rojo y un poco de sal, si aun podía recordar como funcionaban estas cosas, necesitaría mas que esto para que sea totalmente efectivo, pero supongo que bastaría para lo que necesitara de momento, solo tenia que atar unas ramitas en forma de cruz con el hilo y hacer un circulo con la sal, era un ejercicio sencillo, me apresure a completar mi tarea.
cuando por fin había hecho todos los pasos, me aleje un poco para contemplar mi obra, era extraño, algo que, nadie entendería a primera vista, estaba agradecida que parecía no haber nadie mirando, aunque estaba algo segura que no se trataba de una casualidad del destino, comencé a recordar el siguiente paso, puse una cara de disgusto y me acerque nuevamente a mi proyecto, tome una pequeña aguja que tenia guardada en un bolsillo delantero de mi saco, no tenia ganas de hacer esto, me maldije a mi misma por ser tan cobarde, seguro Sam lo hizo rápido y sin miedo, pinche mi dedo lo mas rápido que pude cerrando los ojos, no tenia intención de alargar esto mas así que una vez que la gota de sangre necesaria callo sobre la cruz, mire al cielo y recite.
-"Abrete viam ante ianuam"-
por un momento creí que lo había dicho mal, que el tiempo había pasado, que algún patrón estaba mal dibujado, o peor, que seria condenada como muchos antes que yo, estaba a punto de caerme al suelo y llorar cuando escuche algo detrás de mi.
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cuentos de brujas
Science FictionLilith, una joven de 16 años esta por comenzar una nueva vida luego de entrar en el mundo familiar de la magia, por fin entenderá lo que significa ser parte de la familia y los secretos que ocultan los cuentos de fantasmas que tanto se divulgan del...
