Entonces mariposas, así le ha bautizado nuestra extraña sociedad a aquel cúmulo de sentimiento que los pubertos y adolescentes tenemos. Como les había dicho anteriormente no creo en esas mariposas. Creo en el, "quitare un poco de tu tiempo y atención para que lo malgastes en una mala experiencia".
Armando, así se llamaba estaba en la otra sección de mi grado, sexto B. Yo era nueva y no sabía en realidad con quien llevarme. Era la típica niña que le gustaba divertirse pero sanamente, nunca había dicho ni una mala palabra en su vida, y siempre sus calificaciones iban arriba de los 92 puntos.
Pero ese año, digamos que cierta parte de mi filosofía cambió.
"Maria Paula, que pensas, la dejaras estar en el grupo?" -fueron las palabras de Stephanie Carvajal. Lo suficientemente fuertes para ser audibles a mis oídos, no supe disimilar así que tras escuchar el comentario he volteado a verlas a ambas y ellas se han dado cuenta de mi imprudencia.
"Shh, callaré" ha sido la respuesta de Maria Paula. Ella era como la "Queen bee" o Reina Abeja de toda escuela americana. Claro su reputación no era tan buena como su cuerpo y cara. Tenia ojos muy bellos e interesantes, en forma de limon si podría decirse, oscuros como la noches, y unas pestañas muy oscuras y juntas que la hacían verse achinada. Su cuerpo, por Dios, yo en ese entonces me hubiese sentido avergonzada del tamaño de sus pechos, pero claro, ni siquiera me había fijado en el tamaño de los mios. A esa edad ni si quiera hubiese podido describirme a mi misma. Maria Pauls tenia este cuerpo de una mini Kim Kardashian, grandes curvas y trasero y pechos, todo esto a una nena de 12 años.
Ha decidido aceptarme en su grupo, no era gran alegría para mi, ya que nunca trate de encajar simplemente fui "yo misma" como lo dice el cliché. Salimos del salón de clases y este era mi 4to día de escuela. Vamos todo el grupo afuera de la escuela cada quien esperando por su padre o madre y ahí estaba, Armando con su grupito, Juan Fernando y Angel. Estaban ellos junto con otro hablando de Dios sabe quien, y yo en mi nuevo grupito, Maria Paula, Melanie, Milena, Stephanie, Alejandra y yo, Jemina la nueva niña.
De repente se me acerca Armando "¿Verdad que si vos?" no tuve mejor reacción que quedarlo viendo y responderle "Depende". El sólo sonrió y dijo al resto "La nueva no me apoya". Dirigiendose a Maria Paula pregunta:
-"¿Como se llama?"
-Y porque no le preguntas vos imberbe-Responde bufona Maria P.
-He escuchado que te llamas Jemina- ha dicho dirigiéndose hacia mi.
-¿Escuchaste? ¿Donde? -pregunto yo intrigada en quien le habrá hablado de mi.
-Pues obvio que durante los recreos mensa-responde el con voz burlona.
Yo me molesto y no sigo la plática. Luego de un rato alguien me toma del hombro, Armando nuevamente,
-¿Tenes celular niña malcriada?
-Si, si tengo niño burlista.- respondo riendo discretamente.
-Por favor no me digas que utilizas la nacada de Verizon móvil. -exclama el, ya que Verizon era una compañía diferente a Movistar por lo tanto textos y llamadas tenias un costo elevado.
-Por desgracia no, soy Movistar por mi familia. -respondo yo jactándome.
-Ven ella si sabe de precios y telefonía, nacos!-exclama el dirigiéndose hacia sus amigos.
Veo a mi madre asomada en la esquina, esperando por mi. Intercambiamos numero con Armando y nos despedimos.
Es viernes por lo tanto no veré a ninguno de mis nuevos amigos mañana.
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Por suerte, o Por Desgracia.
RomanceComo todo o toda típica adolescente, nos enamoramos tantas veces que al cabo del tiempo no sabemos si es una fortuna estar enamorada, o al contrario una desgracia.
