¿MI MADRE? UNA HEROÍNA

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Hoy es uno de esos días en los que me da por escribir, pero el tema ha estado rondando por mi cabeza desde el momento en el que sucedió.
Primeramente, el dinero, los títulos universitarios y los apellidos, NO DAN EDUCACIÓN, es odioso ver cómo gente de "la alta sociedad"o de "clase" es poco educada.
Cierto día, tenía algunas cosas que hacer en algún  lugar, la persona que debió acompañarme, por distintos motivos, no lo hizo, así que le pedí el favor a mi madre, ella como siempre, no se negó a hacerme dicho favor, me acompañó al lugar desde muy temprano, llegamos, pedimos información con el personal capacitado del lugar y posterior a eso, entramos a un lugar con gente dentro, primeramente, mi madre saludó con un amable "buenos días" y una sonrisa en el rostro, detrás de ella iba yo, hice exactamente lo mismo, pero, NADIE contestó, en lugar de eso, una mujer que estaba cerca de donde mi madre tomó asiento, se arrimó disgustada, mientras que las otras personas nos miraban de pies a cabeza, en ese momento, mi corazón se rompió en mil pedacitos y me enojé, dentro de mí planeaba frases que podría gritarles a esas personas, como por ejemplo: ¡Dijimos: "buenos días"!, ¡se dice: "Buenos días", ¿no sabían?!, pero algo dentro de mí lo impidió, tal vez cobardía, no lo sé, pero me quedé callada y pensando... mientras odiaba aún más aquel lugar...

Lo primero que se me vino a la mente fue que nadie merecía ser tratado así, sin importar su clase social, manera de vestir, nivel económico, físico o cualquier otra estupida "categoría", todos merecemos el mismo respeto.

El respeto que merece un director, lo merece el intendente, el respeto que merece el presidente, lo merece el barrendero, el respeto que merece el doctor, el licenciado y cualquier otro profesionista, lo merece el estudiante, el campesino y el comerciante, porque TODOS merecenos ser respetados por el simple hecho se ser personas. Todos éramos uno hasta que las clases sociales, las religiones, las razas y demás cosas nos separaron.

Un rato después mi mamá cambió de asiento, uno que daba justamente frente a todas las demás personas, me quité del lugar en donde yo estaba y la acompañé dándole un abrazo, porque si nadie la quería ver ahí, yo sí, porque si las demás personas la malmiraban, yo la admiraba, porque es una gran mujer, una gran persona, porque no me importa como vaya vestida, no me importa si otras personas van "mejor vestidas", no me importa nada de eso, para mí ella es la mejor mujer del mundo, para mí es la más hermosa, mi heroína, a la que no le importó gastar montones de dinero, con tal de verme sana, la que fue, es y sería capaz de quitarse la misma vida sólo por mí, la que desde pequeña me enseñó eso, que todos merecemos respeto, que si no sabemos amar, al menos debemos respetar; que si llegamos a un lugar, debemos saludar, así sea una millonario o una persona que vive en la calle, un "buenos días/tardes/noches" pueden hacer una gran diferencia y gracias a esos ejemplos he llegado escuchar a gente decir: "eres la única que me saluda de ese modo" lo cual para mí es halagador, tanto, que me enorgullece mencionar a mi madre, la responsable de mis buenos modales, pues gracias a ella y a algunos familiares he aprendido todo lo bueno que sé y practico.

Lo más curioso es que la gente no sabe que en muchos lugares mi mamá es vista como una joya, como el más fino y costoso diamante, porque mientras los niños leen cómics de SÚPER MAN, SÚPER MAN LEE COMICS DE MI MAMÁ.

Mis respetos, admiración y amor para ti mamá:

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⏰ Última actualización: Nov 01, 2018 ⏰

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