"Tiempo" es tanto una palabra y concepto impresionante, tan impresionante que no podemos definirlo y mucho menos comprenderlo, ni siquiera sabemos lo que es o si en realidad existe, puede incluso ser una ilusión que tenemos, Albert Einstein apenas nos logró decir que es relativo, y quién sabe qué más pueda ser.
Mi nombre es: Adam Smith, estoy atrapado en el tiempo y ésta es mi historia.
-¡Profesor, encontré la solución!- dije emocionado
-Vamos al laboratorio- dijo el profesor mientras corríamos hacía éste
La grandiosa máquina del tiempo se encontraba apagada y solo faltaban unos ajustes de programación para hacer realidad éste gran sueño.
Corrí a la computadora y comencé a escribir el código, sentía muchos nervios y emoción, estábamos por hacer algo sin precedentes aún.
-Está listo Profesor- dije
-Enciéndelo- me contestó
El profesor salió corriendo del área experimental y aseguró la puerta. Por mi lado yo presioné el botón y la máquina comenzó el proceso, todo iba conforme a lo planeado, de repente un portal (agujero de gusano) se abrió frente a nosotros, nos quedamos atónitos, las luces y todos los sonidos jamás vistos y escuchados.
-Profesor ¿Qué hacemos?- dije
-No lo sé- mientras él se acercaba al portal
Por fin él entró y desde ese momento nada fue igual, yo no tenía opción así que decidí a aventurarme; corrí al portal sin considerar las posibles consecuencias.
Salí del portal y me encontré con un futuro no tan diferente en cuanto al entorno del presente en el que me encontraba; el profesor ya se había adelantado unas cuadras, así que corrí para alcanzarlo, mientras corría observaba todo, algunos robots caminaban en las calles, la tecnología había avanzado bastante; miré un reloj que se encontraba en un espectacular y la fecha era el ocho de noviembre de 2028; solo habían sido diez años y todo la tecnología era muy diferente.
-Profesor lo logramos- dije con lágrimas en los ojos por la emoción
-¡Lo hicimos!- me contestó
-¿Qué hacemos?- pregunté muy inocente
-No lo sé-
-Yo creo que deberíamos explorar un poco- dije
Él asintió con la cabeza, comenzamos a caminar todo era tan diferente a pesar de que solo había sido una década, robots, computadoras avanzadas, autos eléctricos, IA (Inteligencia Artificial), etc.
De repente en el basto cielo se vio una nave, algunas partes de la nave comenzaron a caer a la Tierra mientras bastantes personas corrían aterrorizados por la situación, las partes destrozaban los edificios y personas que eran aplastados por éstos, inesperadamente una chica salió de entre el humo, ella se veía tan lastimada, la sangre corría por su cara sin freno.
-¿Qué pasó?- preguntó el profesor mientras tomaba a la chica en sus brazos
-No lo sé...- le contestó mientras más sangre se derramaba
El profesor intentó limpiar la sangre de su cara con su bata, después de esto, la cara de la chica se vio más clara...
Una cara un poco menos ensangrentada de la hija del profe se pudo apreciar; y el corazón de la chica se paró.
El profe se levantó y comenzó a correr, yo lo seguí, se estaba dirigiendo al callejón donde habíamos llegado, activó un botón y el portal se volvió a abrir, entramos en él y regresemos al punto inicial como si solo hubiese pasado un minuto; el profesor se sentó en un banco y llevó su mano a su cara mientras sollozaba.
