Harry P.O.V.
Exhalé el humo del cigarro con un gemido, mientras aquella chica trabajaba mi entrepierna. Sonreí. ¿Quién necesitaba un cielo aburrido cuando podías pecar mil y una veces en la Tierra? Estúpidos y bellos ángeles. Aparté a la chica y me subí los pantalones antes de salir por su puerta. El aire nocturno del fin del verano acarició mi cara y volví a sonreír, pero dejé de hacerlo cuando mi móvil sonó.
- Harry.- reconocí la voz del arcángel que me arrancó las alas.- Tienes trabajo que hacer.
Puse los ojos en blanco mientras caminaba hacia mi apartamento.- ¿Por qué tengo que obedecer a ese carca?- pregunté con tono condescendiente.- Él es el creador, ¿no puede crearse una especie de Parca que le haga el trabajo sucio?
- ¿Parca?- preguntó extrañado. Suspiré al darme cuenta de que él conocía bien poco de la cultura humana.- Mira, Harry, no me enfades si no quieres que te encadene en el infierno para la eternidad.- me estremecí.
- ¿Por qué debe morir esta vez?- pregunté con un bostezo.
- Un castigo divino a su padre, el pecador principal. Esa chica ha vivido demasiado.- susurró. Una chica. Por lo menos me lo pasaré bien antes.- Estaré en tu apartamento en diez minutos. Será mejor que te des prisa.
- ¿La Tierra te tienta, David?- pregunté divertido. Él colgó como respuesta y yo me reí. Por supuesto que le tentaba. Muchos caían por ello y yo era una prueba de ello.
Sin embargo estaba increíblemente asqueado. A pesar de que me encantaba pecar, matar no era uno de mis pecados preferidos. Odiaba hacerlo, porque para los terrestres era lo que para mi fue arrancarme las alas. Y yo sufría con ellos. El castigo por caer, supongo. Ví a una chica aparecer por la esquina de la calle agarrada del brazo de su amiga y se me olvidó que David me esperaba en mi casa. La deseaba a ella. La seguí por las callejuelas cuando se despidió de su amiga, sopesando en si manipular su mente como con la chica de antes para que se ofreciese a mí. Cuando decidí hacerlo, tres hombres la asaltaron a punta de navaja y yo me escondí en las sombras, observando como posaban el filo de su navaja en su cuello mientras rebuscaban entre sus cosas. No podía interferir en una acción divina. Pues todo lo que pasaba aquí abajo era acción de Dios.
- Os daré lo que sea, pero por favor dejadme ir.- dijo la chica de rostro hermoso y dulce voz.
- No tienes nada para darnos, guapa.- dijo uno de ellos sacando su navaja.- Haremos que no te olvides de salir a la calle con más cosas de valor.
Cuando acercó la navaja a su cara algo se activó en mí y salí de las sombras. ¿Por qué Dios querría destrozar una criatura tan bella? Tras pegarles una paliza y echarlos de allí, aquella chica me miró con unos ojos tan limpios que me obligaron a retroceder. A mí, a un ángel caído.
- Eres mi salvador.- susurró con admiración.
La voz de aquella chica se repitió en mi cabeza una y otra vez. Salvador. Eres mi salvador. No, yo era un ángel caído, no un salvador. Y me asusté.
- No soy quien tú crees, criatura.- murmuré antes de arrodillarme junto a ella para manipular su mente. Toqué su sien con dos dedos y ella dió un respingo.- No soy tu salvador. No soy nadie. Nunca me has visto. Nada de esto ha pasado. Vuelve a casa y sigue con tu vida. Si vuelves a verme, rehuye de mí 26
Cuando me separé de ella, seguía en trance, así que me alejé a toda prisa pues no tardaría en despertar. Había interferido en los planes de Dios y sé que lo pagaría caro.
- Llegas tarde.- dijo David levantándose de mi sofá.
- Me tienes que enseñar como te cuelas en mi casa.- dije sorprendido mientras me quitaba la chaqueta.- Es una pasada.
- Trucos de arcángel.- tiró un taco de folios sobre mi mesa.- Esta es tu víctima. Se llama María Magdalena.
Me reí acercándome a la mesa, tomando los folios entre mis manos.- Estás de coña.- pero paré de reír al ver la imagen de la chica que me devolvía la mirada en aquella foto. La chica a la que había salvado unos minutos atrás.
- Está en el último año de instituto.- susurró.- Hasta el momento, por suerte se ha librado de las muertes programadas por el creador. Y ahí es donde entras tú.
Me estremecí recordando como había interferido antes. Si no hubiese intervenido no tendría que encargarme de ella. No quería hacerlo, era demasiado hermosa y pura para que le tocase morir conmigo. Para desaparecer.
- Será fácil.- mentí ocultando mi miedo.
Si vuelve a verme, rehuye de mí. No, no iba a ser fácil.
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Numb ||Harry Styles|| Adaptada|| Español||
Romance" - Una vez fui un ángel. Pero ya no lo soy.- dijo con voz fría.- Me arrebataron todo lo bello que había en mí cuando me expulsaron del cielo por desobedecer el mandato de Dios.- esbozó una sonrisa tétrica.- Me arrancaron las alas y me dejaron caer...
