- Sólo mírate, tienes rollos en todas partes, tu cara están redonda que puede confundirse con un balón, no tienes figura, eres una bola de grasa- la rubia mal teñida miraba a Miranda con rabia y con ganas de hacerle desaparecer la.
- Nadie te va a invitar al baile de bienvenida - Mcvey vio la escena y no dudo en ir.
- ¿Porque no la dejan en paz y se van a poner más repello en la cara?- "el escuadrón plástico"se giró y miraron a James.
- Hola James- saludo la rubia que acababa de insultar a Miranda.
- Largo- ordenó el rubio y se hizo al lado de la castaña - Si se meten con ella, se meten con el equipo de fútbol, así que no la vuelvan a molestar!- dijo enojado.
Las plásticas se fueron, no sin antes mirar a Miranda con rabia.
- Gracias...- susurro.
- No hay de que. Miranda, ¿quieres ir al baile conmigo?- la castaña lo miro con sorpresa.
- No necesito que me tengas lastima Mcvey-
- No la tengo. Quería preguntarte por que me llamas mucho la atención, quiero ir al baile por que me nace hacerlo, si tú no quieres, lo entiendo- el rubio se había desanimado un poco. Sería el hombre más feliz del mundo si Miranda le daba luz verde, pero tal parece que no es así.
- Si quiero...- dijo la chica antes de que James se fuera
- ¡Genial! Iré por ti a las 8- el antes mencionado le dio un beso en la mejilla y le sonrió.
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- ¿Qué dices de este?- James se había probado todos los trajes que había en la tienda y aún no se decidía.
- Mm... Te queda bien- respondió Connor y volvió a mirar su teléfono.
- Con, eso dijiste de los anteriores-
El Castaño torció los ojos y se levantó. Tomo unas cuantas prendas y se las entregó a su amigo.
- Tienes ojos azules, un traje azul oscuro te ayudarán a resaltarlos. Por favor, los zapatos negros y elegantes, nada de Converse. Ahora si me disculpas, tengo que ir con mi novio antes de que se ponga celoso por haber pasado toda la tarde contigo-
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- Gracias Condor- dijo el rubio
- Cuando quieras Jems-
- Saluda a Tris de mi parte- el Castaño hizo una señal y se fue.
Con Miranda, las cosas eran distintas. Ningún vestido le gustaba, ya que enseñaba sus brazos y marcaban mucho su cuerpo.
La verdad, Miranda era una chica hermosa, tenía un cuerpo muy lindo, sus ojos eran grises y su cabello Castaño claro con algunas ondas. No era fea ni gorda, sólo que no sabía eso, nadie se lo había dicho.