Mendacium

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«Esto iba a ser un borrador, pero se nos fue de las manos»

Esta escueta frase, que adjuntamos al primer capítulo publicado un 5 de noviembre de 2018, es un fiel reflejo de lo que realmente ocurrió. Las primeras páginas del antiguo Aurantiaco casi parecieron escribirse por solas y, sin pensarlo demasiado, las publicamos en Wattpad.

No podíamos imaginar en lo que, poco después, esto se iba a convertir. Ni podíamos ni (casi al 100% seguras) éramos conscientes de lo que estaba pasando.

Ahora han pasado unos cuantos años y, tras llevar más de siete meses trabajando en esto (y resistiendo la tentación de dejarnos llevar con todo a medias) somos personas muy diferentes a las de aquel 2018. Sabemos que, aunque lo disfrutamos un montón, no le dedicamos ni de lejos todo el amor que en la reescritura hemos ofrecido a estos nuevos personajes.

Hoy, 19 de agosto, deseamos que os guste este micromundo tanto como a nosotras nos ha gustado crearlo partiendo de la base de ese primer borrador.

¡No olvidéis comentar!

Al principio de la noche pensaba que ir a tomarse las uvas a la puñetera Puerta del Sol había sido la idea más absurda que ha tenido su amigo en mucho tiempo, pero esa discoteca... Lo de celebrar el nuevo año en ese antro es, sin duda, todavía una idea más nefasta. Peor incluso que ponerse esa ridícula camisa estampada con renos y abetos de Navidad que casi le obliga a llevar a conjunto. Claro que a esa petición en concreto ha dicho que no, pero no podía negarse a acompañarlo después de la turra que le ha dado con la chica pelirroja con la que llevaba coincidiendo un par de meses en el metro. Se convence de que, posiblemente, le venga bien después de la acalorada discusión que ha mantenido con la pequeña de la familia hace un rato.

—Rai, ¿tú eres consciente de las pintas que llevas? ¿De verdad pretendes enamorar a esa chica vestido así? —Leo quiere mucho a su amigo, llevan siendo mejores amigos desde el instituto, compartieron piso durante el año en el que se fueron de Erasmus a Londres, trabajan juntos y se consideran como hermanos. Sabe que su estilo de vestir es casi tan excéntrico como él, pero esa camisa terminará por espantar a la pobre muchacha si no lo hacen antes sus chistes malos.

—Este es el mejor filtro —asegura, convencido—. Si aún así le hago un pelín de gracia, sabré si de verdad me sonrió esperando que viniera o si me he montado toda esta película en la cabeza yo solito.

Hace apenas una semana, Rai apareció en su despacho suplicándole que le acompañara a esa discoteca, porque la "chica de sus sueños", a la que escuchó de forma casual hablando por teléfono sobre la fiesta de Nochevieja a la que iba a acudir, le había sonreído como invitándole a encontrarse ahí con ella. Así que no se le ocurrió otra cosa que liar a su mejor amigo para que se presentara allí con él en busca de la chica sin nombre.

Leo había olvidado lo que era celebrar Nochevieja de esa forma. Quizás es cosa de la edad, pero estar rodeado de gente que apenas acaba de salir de la adolescencia no es su plan favorito para comenzar el año. Tampoco es que el ánimo acompañe, después de haber mantenido una bronca monumental con su hermana, que ha terminado con palabras hirientes, un portazo a su coche nuevo y la promesa interna de hablar seriamente con ella a la mañana siguiente. Porque las cosas no van a quedar así, de ninguna de las maneras.

De hecho, si no hubiera sido por la insistencia de Rai, en estos mismos momentos no se encontraría en ese antro repleto de críos vestidos de gala. Pero no puede quejarse de todo, la marca de ron que le han servido parece buena y piensa amortizar el dinero que se ha gastado. Puede que sea el único motivo por el que su amigo salga vivo de esta noche.

Aurantiaco: La chica de coloresStories to obsess over. Discover now