PRÓLOGO

6 0 0
                                        

Trataba en la mayoría de lo posible, pero sin éxito, demostrar que no estaba nervioso, ya que mi pie no dejaba de chocar una y otra vez contra el suelo; estaba haciendo un pésimo trabajo.

- Esto ya demoró demasiado. – Escuché decir a mamá angustiada al lado mío.

- Sólo espero que todo salga bien. – Comenté levemente angustiado.

- Lo peor de todo es que ellos ya están aquí también. – Dijo mamá sin girar la cabeza, pero con cierto tono peculiar para hacerme saber a quienes se refería con tanto enfado.

- Obviamente vendrían, – Dije sin enfado y sin atreverme a mirar. – su único hijo está por convertirse en padre.

- Odio que nos miren como basura. – Dijo mamá molesta en voz baja.

- Deja eso, – Le dije con seriedad. – estamos aquí por Jillian, no por ellos.

- Y el idiota de Preston no llega. – Dijo mamá sin cambiar de postura.

- Tal vez está atascado en el tránsito.

Mamá sólo me miró con desdén y siguió mirando hacia el frente con postura recta, yo por mi parte por fin conseguí mantener mi pie sobre el suelo totalmente quieto, eso me hizo suspirar aliviado.

- Familiares de Jillian Clark. – Escuchamos decir al doctor de pronto.

Luego de una larga y angustiante espera, por fin nos acercamos para tener noticias sobre Jillian.

- Yo soy su madre doctor, – Dijo mamá enseguida. – ¿cómo está mi hija?

- No tiene de que preocuparse señora Sinclair, todo salió bien, su hija ya está estable y la bebé también.

- ¿Fue niña? – Preguntó mamá con interés.

- Así es. – Asintió el doctor.

- Quiero verla. – Dijo mamá con tono apresurado.

- Lo siento, pero su hija me pidió que solamente entrara su hermano y su esposo.

- Yo soy su hermano. – Dije enseguida.

- ¿Y el señor Preston Clark está por aquí?

- Nuestro hijo no ha llegado todavía, ya no tarda. – Dijo con su característica seriedad la suegra de Jillian.

- Pueden entrar ustedes si gustan señora Clark. – Le dijo el doctor a la mujer de forma amable.

- Preferiría que no, – Dijo la madre de Preston con repugnancia. –no sabemos todavía si esa cosa es realmente nieta nuestra.

Sin decir nada miré con enfado a la madre de Preston.

- ¿Qué insinúan? – Preguntó mamá molesta.

- La maldita trepadora de su hija logró casarse con mi hijo a toda costa, – Dijo el padre de Preston. – pero no estamos seguros de que le dé a mi hijo el respeto que se merece, por lo tanto, es comprensible la duda de mi esposa.

- No hable así de mi hija, – Dijo mamá indignada. – ustedes sólo hacen esto porque estamos vulnerables, esa niña es hija de Preston y tendrán que tragarse sus palabras tarde o temprano.

- Eso lo dudo. – Añadió la madre de Preston con incredulidad.

- ¡Señores por favor! – Intervino el doctor con tono serio. –Estamos en un hospital, si quieren discutir sus asuntos háganlo afuera.

Eso bastó para que el silencio prevaleciera por unos momentos.

- Señor Sinclair, venga conmigo. – Me indicó el doctor.

¿LOS TRIÁNGULOS SON DIVERTIDOS?Stories to obsess over. Discover now