Los sentimientos se los lleva
El viento, son tan frágiles como un
Vidrio frío, como un corazón que
Se volvió negro con el desintegro
Del amor. A veces débiles como un
Guerrero después de una batalla, en
La cuál perdió no solo el sentido de
La vida, sino que también los sentimientos al llevárselos el tiempo y una gran ráfaga de viento, que tal ves nunca los devolverá a su yacimiento, a menos que alguien los salve de su perdición, y que no terminen en la destrucción.
