Recuerdo como tu luz podía alcanzar los lugares más oscuros, mi chica de cabello infinito, ¿Qué te han hecho?
Hoy caminas por las tinieblas, créeme que nadie te notará. Pasaras desapercibida entre las personas, serás objeto de pena para muchos, hermosa para muy pocos.
El cielo nocturno creó un puente, otra vez.
Caminas jugando con las nubes, otra vez.
No pierdas de vista esta luz, abraza mientras haya cariño en tu interior.
Mi chica de risa liberadora solo queda el eco de tu voz. Mueve las estrellas a tu gusto, haz de este universo una utopía, de tu vida un incierto.
Tus labios desaparecen y se te comprime el vientre, intentas decirlo todo con tu mirada, pero no pueden leer el brillo de tus ojos. Comprende a los que no te comprenden, ama a quien no te ame.
Lagrimas imaginarias se escurren en tu cara, caen sobre estas hojas y se deforman las palabras. Con los codos sobre estos cuadernos uno mis manos en plegaria: - Por favor, hoy no. ¡Por favor, ella no!
Abrázate fuertemente, sentí tu calor antes que el frio se convierta en el sol.
Sé que llevas con vos ese sentimiento asesino, él fue quien me trajo aquí. Si pudiese decirte con certeza las veces que he escrito sobre eso, quizás terminaríamos mañana y no hay tiempo para mi dolor.
El "¿Por qué?" Te llevara a la destrucción, vos estas viva y todo aquello ya murió.
Mi chica de vida imparable, te has detenido y te volteas a escribir sobre todos los que quedaron sin motivos atrás.
Siempre decís que alguien te deja algo y se lleva otra cosa, mi chica de cabello infinito, te han sembrado algo horrible y se te fue robada la voz.
No siempre las causas encuentran motivos en la sociedad, quizás no lo notaste y un espejo te traicionó.
Sumérgete en estas nubes depresivas, encontrale formas divertidas y reí como jamás lo hayas hecho. Mové las estrellas a tu gusto, ya no tenes que caminar en el puente. Podes volar y tomarte tu tiempo para avanzar. Aun con los ojos cerrados se puede ver más que midiendo cada paso.
Y allá estas, bailando al ritmo de tu dolor. Lo haces lento porque sabes que en tu universo no hay quien te apure, abrazas de forma imaginaria a todos los que quedaron sin motivos atrás.
Y así empieza una nueva canción, un alma rota que vaga en nubes depresivas y una chica de cabello infinito que se sumerge en el arte y es brillante, pero no con la luz que solía radiar.
Debo admitir con total franqueza, no esperaba verte. Si lo pensas dos veces, te darás cuenta que no soy real. Ambos nos sumergimos en estas nubes, bailemos imaginariamente hasta que el sol salga, aquel que nunca aparecerá.
Quizás fue muy temprano quizás demasiado tarde. Dame todas tus tristezas, mis manos estarán sobres las tuyas al escribir.
Puedo leerte entre líneas, se cuanto te duele verlo ir... de la forma en que lo describiste, fue como haber estado ahí. Antes de darme la vuelta, apoye mis codos en estos cuadernos e imploré: por favor, ella no.
Son nubes tan densas, a penas si se puede respirar. Mas te adentras menos luz habrá, vivirás entre truenos y bailaras cansada, rota desde el interior. Mi chica de cabello infinito, solo me queda el eco de tu voz...
Lamento haber sido una gota en un río por desbordar, siento tanto esto que jamás me lo perdonaré. Mi chica de gran fortaleza, no caigas hoy. Ten presente que siempre estaré, aunque no de la forma que quisieras.
Quiero que sepas que te quiero, aunque ya no puedas verme.
Solo escucha mi voz, es momento que salgas. Todo será un mal sueño, otra vez. Despertaras feliz y plena a pesar de todo, otra vez.
Jamás olvides lo que has visto, aunque a mí no me puedas ver seré tu sombra y juntos oscuridad.
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Nubes Depresivas
PoesiaUn breve relato de un espíritu a un alma rota. Esta dedicado a quienes lloran imaginariamente.
