Había una vez en un bosque un cordero que moría de sed, su sed era tan grande que podría beber todo un estanque completo, y en una colina se encontró un linfa de agua pura, un lobo que ve al cordero beber del abrevadero y templando de furia, dice
- Por que beber de allí, eso me pertenece, tendrás que pagar con tu vida cordero iluso.
El cordero - "señor" yo siempre he bebido de aquel estanque que desemboca más abajo, yo allí he de beber a diario, pero por lo que observo es más pura y bonita el agua de aquí.
- He escuchado por los árboles que el año pasado tú a de hablar mal de mí cordero bastardo.
- Cómo puedo ser culpable de tal barbaridad, sí aquel pasado año yo no haber de existir, majestad.
- Pues entonces fue tu hermano corderito.
- Lo dudó su alteza pues yo no he de tener.
- pues quizás fue otro de los tuyos, pues escuché que decías atrocidades cada ves que caminar hacías. Por eso he de vengarme hoy, al igual que por mi entusiasmada hambre.
El lobo dijo -por última ocasión, mientras agarraba al cordero y arrastraba al bosque para comer tranquilo y he de devorarlo pues hambriento he de estar y mi venganza voy a cobrar.
