Estábamos sentados. ¡Qué casualidad!
En frente de mí estabas como un ángel celestial esperando que mi mirada se encontrará con la tuya; fue delirante cuando dicho momento ocurrió.
¡Admítelo¡ Hubo química entre tú y yo.
Después de tanto me tropecé contigo. Fue lo mejor que me pasó en la vida. Nos conocimos, hablamos, reímos y fue muy deslumbrante ese momento. Debo admitirlo, es más hermoso en personas.
Ahora, no sé que pasa pero eres el rey del disimulo, eres capaz de ignorarme aún sabiendo que existo y te escabulles entre la multitud para evitar mi refulgente mirada pero siempre terminamos frente a frente; yo admirando tu belleza exterior y tú anonadado por nuestro imprevisto encuentro.
- Breiner Moreno
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La realidad de un depresivo
PoesíaBe a poem. Words for an impossible love. Y si al miedo ya lo viste pasar, pensarías "la verdad no tiene identidad" lo cuentas, lo cantas, lo silbas sin saber como cambiar, algún día no será igual.
