1. Simplemente yo

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Bueno, mi nombre es April Miller, tengo 17 años este es mi último año de preparatoria, los años más aburridos de mi vida pero menos mal por fin va a acabar esta jodida cárcel. Actualmente vivo con mi hermano mellizo Matt y mi madre, a pesar de que siempre está viajando por trabajo. Nada más nacer nuestro padre murió por un accidente de moto, así que siempre he vivido sin una figura paterna y con un poco de pánico a las motos.

(...)
Estaba durmiendo tranquilamente, hasta que el estúpido de matt entro de un portazo y me comenzó a chillar que me despertara. De un salto fuí corriendo a la ducha, después de bañarme fuí corriendo a mi habitación y decidí ponerme un pantalón tejano algo roto, una camiseta un poco apretad negra básica y mis vans viejas. Nada más bajar de las escaleras escuché un comentario estúpido de mi hermano:

- ¿Desde cuando tienes esas tetas?.- dijo con una sonrisa burlona.

- ¿y tu desde cuando eres tan idiota?.- dije poniendo los ojos en blanco.

Después de eso me acerqué a la cocina a desayunar y al cabo de un rato salí fuera, ya que mi hermano me llevaba.Por desgracia la verdad...Nada más llegar y bajar del coche, unos chicos dijeron unos comentarios.

-Oye Matt, ¿ese es tu nuevo ligue?.- al escuchar eso puse los ojos en blanco.

- Es mi hermana gilipollas.- dijo asqueado.

Todos esos idiotas me comenzaron a mirar incluso algunos me guiñaban los ojos, y eso me estaba dando una grima que ni os imagináis, pero que iba a hacer yo? Pues nada, ignorarlos e irme de allí pero ya, pasé de ellos y entre al instituto y fuí directa a mi taquilla, y al cabo de un rato aparecieron mis 3 mejores amigas: Emily , Julie y Jess (diminutivo de Jessica).

- Quien eres, y que has hecho con mi amiga.- dijo Julie con un tono burlón. Emily y Jess comenzaron a partirse de la risa.

En el momento que preguntó eso entró mi hermano, Erick y Ian, sus dos mejores amigos, veréis Erick es bastante mujeriego, egocéntrico... y Ian es lo contrario, un chico muy alegre y simpático. Con Ian había hablado alguna vez, ya que viene a casa muchas veces, sin embargo con Erick nunca he hablado y también tiene una fama... Pero bueno, ahora mismo no estamos hablando de eso. Nada más pasar por nuestro lado me ha giñado un ojo, a mii!!

- Acabas de ver lo que ha hecho April?.- dijo Emily mirándome pícara.

- Sí, lo he visto y ¿que pasa?.- dije asqueada.

-pues que por fin podrás perder la virginidad con alguien.- dijo Jess entusiasmada.-Además tú y Julie soys las únicas que todavía no lo han hecho aprovecha esta oportunidad.- dijo feliz

- Ni en broma.- contesté

-y porque?.- dijo Emily

- Ya sabéis como es, y su fama y paso de ser una de sus zorras.- dije con un tono algo enfadada.- Y no olvidemos en que ni de coña, es que ni aunque me pagaran me acostaría con ese idiota.

Entonces sonó la campana y entramos cada una a nuestras clases. La verdad es que esa fue una de las clases más aburridas de mi vida, a parte de que no conocía a mucha gente, en esta clase no me tocaba con mis amigas, y lo más insoportable era ver a la gente mirándome sorprendida. A ver, ya sé que he cambiado bastante este verano pero no hace falta mirarme todo el rato... Llegó la hora del almuerzo, así que me dirijí a la cafetería y nada más entrar todas las miradas iban hacía mí, incómodamente cojí una bandeja y me cojí un puding de chocolate y un muffin delicioso, y me dirijí a la mesa con mis mejores amigas. No paraba de mirar las miraditas de Julie hacía mi hermano, que me daban grima, y no era lo peor si no que él le sonreía os juro que me moría del asco.

- La verdad que estaba deseando ya salir de aquella aula os lo juro, estar allí con toda esa gente ya me estaba hartando.- dije pasándome una mano por la cara algo cansada.

- Es que no eres consciente del gran cambio que has echo?.- Dijo Jess con un tono de obviedad.

- A ver, tampoco es muuuuy grande...- digo haciendo un gesto con las manos.

- Que no?- Dice Emily- Que yo recuerde antes no tenías esos pechos y esas curvas de escándalo- dice exagerando bastante-pero como no... no se notan por tu manía de vestir básica, si me dejarás solo un día ir de compras contigo...- murmura.

- No, no y no, cuantas veces os he dicho sobre mi manera de vestir... no la cambiaré y punto- digo metiéndome una cucharada del delicioso puding en mi boca.

Nada más meterme esa cucharada, escucho como llegan los mejores amigos de mi hermano. Ian nos saluda con una gran sonrisa que no despega de sus labios, y bueno, Erick... Erick estaba algo ocupado morreandose con una de sus conquistas en una esquina de por allí, algo típico la verdad... Así que seguimos hablando sobre cosas estupidas durante ese pequeño rato antes de que tuviéramos que volver a las clases, lo que sí que notaba algo raro era... que no me paraba de mirar Ian, y ya me estaba empezando a incomodar un poco...

Así que nada más finalizar las clases, me di un poco de prisa para llegar rápido a la salida, ya que mi hermano me estaría esperando allí fuera con su coche, y la verdad es que si no llegaba lo antes posible me dejaría tirada, como más de alguna ocasión... La verdad es que mi hermano y yo tenemos una relación de amor odio, más de odio pero bueno, aunque la verdad es que desde siempre cada uno ha ido a la suya, y es como si no existiéramos para el otro, pero yo creo que es mejor así. Nada más salir, vi al estupido de mi hermano con sus mejores amigos rodeados de chicas. Así que me acerco y con una sonrisa falsa y aclarando mi garganta les digo:

- Podríais mover el culo de aquí y llevarme a casa.- digo mosqueada.

- Ay es verdad, lo siento, que siempre tiene que ser lo que la princesita diga.- Dice Matt con un tono divertido mientras que sus mejores amigos se ríen.

- Idiota.- Murmuro.- Así que si no te importa, podrías ir moviendo de aquí tu si estupido trasero y llevándome a casa, que tengo prisa.

- Acaso estás celosa?.-Suelta el imbecil de Erick con una risita picarona en sus jodidos labios tan perfectos.

A ver la verdad es que dije que nunca me acostaría con el, que todavía mantengo lo que digo, pero hay que aceptar que el jodido es como un dios griego.

Así que nada más decirme eso le eche una mirada fulminante con el cual se defendió levantando los brazos. Así que, conseguí meterme en el coche y que mi hermano también, todo hubiera sido perfecto si no se hubieran subido los mejores amigos de mi hermano ya que aquella tarde era "tarde de chicos", así que no solo los tenía que soportar en el coche, si no que también en mi casa.

Nada más llegar a casa, abrí la puerta y me fui a mi habitación, porque como no, mi madre estaba de viaje por el trabajo y no volvía hasta la próxima semana. Así que me encontraba sola en mi habitación escuchando mi playlist favorita, que Justo en ese momento estaba escuchando una de mis canciones favoritas, Nada sale mal de Aitana. Así que sin darme cuenta me quedé dormida mientras escuchaba aquella música.

¿Y si me besas?Stories to obsess over. Discover now