A unos escasos pasos estaba el, mirándolo con sus ojos amarillos. Quería correr, pero no podía moverse por una extraña razón. Se sentía impotente quería llamar a alguien que viniera en su ayuda, pero tampoco podía mover los labios. El niño lo miro con sus ojos brillantes y le mostro una mueca burlona. El niño era de unos siete años, calvo, muy feo y mostraba unas incontables cicatrices que le rodeaba la cara. Max era un adolecente de 14 años, alto, de pelo negro abundante.Max no tenía idea de qué o quién era el niño, pero de algo si estaba seguro, no era humano. El niño deforme comenzó a dar pasos cortos hacia Max con una sonrisa burlona. Max pudo reaccionar y dio unos pasos hacia atrás. Estaba avanzando cerca al comedor de su casa, la sala era considerablemente grande. De repente sintió que piso algo, pero ya era tarde para reaccionar. Se encontraba desplomado en el suelo, miro a sus pies y encontró la causa de su caída. Se trataba de un carro de juguete de su hermano menor que tenía la manía de tener todos sus juguetes esparcidos por toda la casa. Miro al niño que se encontraba a escasos tres metros de distancia, por un acto de impulso agarro el carro de juguete y lo lanzo al niño con todas sus fuerzas. Sintió por un momento alegría porque el objeto se dirigía directo a la cara del niño. Pero su alegría queda frustrada cuando el niño atrapo el carro a pleno vuelo, le dirigió una sonrisa burlona y con las dos manos partió el juguete en la mitad como si fuera un pedazo de icopor. El niño siguió avanzando, y nuevamente Max estaba paralizado. El niño llega hasta donde él, y le agarro con una mano el tobillo, apretó con una fuerza sobre natural. Max lanzo un alarido, intenta quitarse al niño de encima pero no lo consiguió. A pesar de la estatura del niño le superaba a Max con una fuerza muy superior a la de él.El niño dio un paso hacia atrás, Max intenta levantarse pero no lo consigue. Mira en dirección hacia su tobillo, pero no estaba ahí, sintió una gran oleada de pánico. Mira al niño que en ese momento estaba sentado y nota donde estaba su pie derecho. Estaba entre las fauces del niño, roñándolo como un perro roñe un hueso.Max quiso gritar pero solo soltó un gemido. Nunca pensó que se quedaría sin pie solo con un apretón y menos que sería devorado por ese ser. Todo tenía que tratarse de una pesadilla y pronto se despertaría. Max reunió todas sus fuerzas para tener el valor de hablar al fin, acabo solo era un sueño.-¿Qué eres? ¿Qué quieres? ¿Por qué me hacer esto?- lo dijo con aspereza y rabia. Le bajaba una lagrima desde los ojos hasta la barbilla, pero el niño estaba concentrado en su presa- ¿Qué te hice? El niño le dirige una mirada diabólica y le sonríe con sus dientes deformes. Max sintió un escalofrió que lo hizo estremecer.-¿Quién soy? ¿Acaso no te has dado cuenta aún? – Dijo el niño con una voz demasiado grave para salir de la garganta tan pequeña, el niño le lanza una sonrisa - ¿No me parezco a nada de lo que has visto en películas?Max se puso a pensar, pero el miedo no le dejaba pensar con detenimiento las cosas. Entonces se le binó algo a la mente.-¿Eres un Vampiro? – hubo un momento de silencio, el niño le dirigió una mirada a Max y le mostro una sonrisa – ¡Sí, eso es lo que eres! El niño comenzó a reír de una forma muy grotesca. A Max se le vino a la mente la risa de un ogro que había visto en televisión, pero la del niño era mucho más grave y más fuerte. El niño dejo de reír y lo miro fijamente.-De verdad tienes mucha imaginación, ¿Enserio crees que soy un Vampiro? Los vampiros son más guapos –Max trato de hablar pero el niño le interrumpió con su voz grotesca – No soy un vampiro! La verdad no tengo nada contra ellos, bueno hay un grupo que se hacen llamar Los Liberadores ellos si son un problema se creen superiores a mi clan y nos cazan a algunos, y lo peor de todo es que los acompaña un ángel y no sé qué otras rarezas más. Pero ¿tú crees que un vampiro estaría en un cuerpo tan pequeño y tan feo? Ya veo que no. Los vampiros son fuertes y altos. Los vampiros más fuertes, los primeros de ellos prohibieron que convirtieran a humanos que tuvieran menos de trece años. Ya que a los catorce en adelante son más fuertes, más listos y menos ignorantes…-Entonces ¿QUE ERES? – Grito Max airado – ¿Por qué me haces esto a mí? ¿Eres un maldito demonio?-Bingo, claro que soy un demonio. ¿Qué más podría ser? ¿Un chucho o acaso un ángel? Claro que no. Los chuchos son tan astutos que siempre andan en manada y los ángeles se meten poco con humanos, solo se meten si es algo de relativa importancia, no vendrán por mí solo por comerme a un chiquillo – le mostro una gran sonrisa podrida a Max y lo miro fijamente con sus ojos amarillos como los de una salamandra.- ¿Comerme? – Pregunto Max asustado.- Claro que comerte, pues los jóvenes tienen carne más apetitosa y mucho más jugosa. Porque tus familiares no se encuentran en casa y porque tu serias un problema si no mueres. Mi trabajo es matarte,-¿Problema? ¿Matarme? ¿Acaso sería un problema alguien que no está seguro si esto es un sueño? ¿Qué problema podría causar? -¿Tú crees que cualquier humano estaría tan tranquilo con todo esto? ¿Crees que esto es un simple sueño y que el dolor que sientes también lo es? – Max lo miro a la cara sorprendido – claro que no. ¿Acaso algún otro humano estuviera tan tranquilo porque le falte un pie y se esté desangrando? - Es porque no soy ningún cobarde…El demonio lo interrumpió con una carcajada grotesca. Max quería creer que todo eso era solo un sueño, pero él tenía razón, el dolor era tan real, tan insoportable, todo era demasiado real para que fuera un simple sueño. Quería pedir ayuda pero sabía que nadie le oiría, se encontraba en una finca que es muy retirada a las demás. -La cobardía no tiene nada que ver en esto muchacho ¿Quieres saber por qué te matare? – el demonio comenzó a dar vueltas alrededor de Max, el giraba la cabeza para no perder de vista al demonio – como te quedas mudo te lo contare.El demonio siguió dando vueltas prolongando un incómodo silencio. Max noto que su corazón ya no estaba acelerado como antes, miro donde debía estar su pie y se dio cuenta que adelante de él se comenzaba a extenderse un gran charco de sangre, eso lo hiso que el corazón volviera acelerarse y sintió temor de morir desangrando. -¿Por qué no acabas con esto de una vez? – dijo Max porque ya se estaba comenzando a marear con tanta vueltas del demonio y con tanta pérdida de sangre. El demonio se detuvo delante de él mirándolo fijamente, el demonio no parpadeaba parecía una estatua mirándolo, y rompió el silencio.-Claro, pero primero te diré porque he venido a matarte. ¿Sabes quién es tu padre?-No, solo sé que murió a los días que nací en un accidente de tránsito…-Tu padre no era tan débil para morir de esa forma tan patética, a tu padre lo mataron mis superiores, mis amos. Dicen que fue un hueso duro de roer.-Mi padre ¿es un vampiro? - el demonio rio fuertemente - ¿LO ERA?-Claro que no mocoso y deja de gritar tanto que me aturdes. – Dijo el demonio de una forma airada, pero se calmó y continuo – Los vampiros no pueden tener hijos aunque hayan algunas escepciones, pero tu padre era más fuerte y poderoso que un vampiro, si fuera solo un vampiro, uno de mis amos sería suficiente para acabarlo o quizá unos cuantos de mis colegas. Tu padre está por encima de los demonios, lobos, vampiros y quizá también por encima de de mis amos. Tu padre era un asqueroso alado, era un Ángel.*****-¿Ángel, y tú quieres que te crea eso? – Pregunto Max con el ceño fruncido. -¿Acaso no crees que yo soy un Demonio? – Max bajo la mirada – me lo suponía, aunque no será necesario que te lo creas todo, solo es que tengo un problema y es que me gusta hablar con mis presas antes de matarlas y pues no sería justo que mueran sin saber el motivo.-¿Por qué mataron a mi padre? – Pregunto Max apresuradamente.El demonio miro hacia atrás como si hubiera oído algo, pero volvió su mirada hacia a Max y le mostro una pequeña sonrisa y se rasco su calva. -Porque tu padre era uno de los más entrometidos de los ángeles. Porque estaba averiguando cosas que no le correspondía saber a esa escoria. Descubrió unos de nuestros secretos más preciados y mis amos después de siglos hallaron la forma de matarlo y eso hisieron. Fue una muerte dolora según dicen, pero para mi opinión debió sufrir mucho más esa rata. No sé cómo murió, solo los que lo mataron saben. Pero estoy casi seguro que sufrió como nunca antes un ángel había sufrido o al menos eso espero…- y que tengo que ver en todo esto si solo soy un hijo de una ángel-- Lo dices como su si fuera normal que los ángeles tuvieran hijos. Pues no es común que los ángeles tengan un hijo y menos con un humano, seles tiene prohibido. Tu eres el primero que veo y quizá el único que exista, lo único que se es que eres muy especial y mis amos mandaron acabarte ahora que solo eres un mocoso que no puede causar muchas molestias. Y yo solo cumplo con lo que me encomiendan y no puedo fallar. -Pero que peligro podría generar a tus amos si solo soy un simple humano.-Tú solo vez, lo que quieres ver. Eres más que un simple humano.-¿A qué te refieres? Si no te has dado cuenta usted me supera en fuerza por mucho.-Eso solo es porque todavía eres débil y te falta madurar. Si yo hubiera venido a por ti dos años después de hoy nuestra situación fuera muy distinta. – Dijo el demonio.-¿Se refiere que usted seria el que este en el suelo sin pie y desangrándose? – Pregunto Max algo confundido.-No, ¡yo ya estaría muerto! – Dijo el demonio con seguridad en sus palabras.- Lo dice como si fuera tan fácil matar matar a alguien con tal fuerza. -Es fácil matarme, nuestro cuerpo es casi tan frágil como cualquier humano, aunque no tanto, nos diferencia la fuerza y que nosotros tenemos más resistencia al dolor.El demonio tiro hacia atrás el pie de Max como si fuera un pedazo de basura. Max estaba a punto de desmayarse, había perdido mucha sangre y estaba tomado todo eso como si de verdad fuera un sueño. <<Pero, ¿en un sueño se podría sentir dolor?>> se preguntó Max. -Creo que ya te he contado lo suficiente para matarte antes que te desmayes ¿Prefieres una muerte rápida o lenta? Aunque me gusta comer carne bien fresca y que lastima que se haya desperdiciado tanta sangre, espero tu carne este todavía jugosa. Max sabía que se acercaba el momento de su muerte y no sabía cómo evitarlo. Solo se le ocurría correr pero en esas condiciones le era imposible y sabía que pelear contra el demonio sería totalmente inútil. Solo esperaba que su muerte fuera rápida, pero ¿Que sabía de la muerte? ¿Sería solo un momento de dolor? ¿Solo eso? Solo sabía que dejaría ese mundo y descubriría si hay vida después de la muerte, pero ¿la hay? El demonio se acercó a un paso de Max y le dedico una sonrisa podrida y burlona.-Creo que estas a punto de desmayarte será mejor que me respondas rápido – el demonio hiso una pausa y prosiguió - ¿Te cómo vivo o te mato primero? -Déjame vivir…-Respuesta equivocada ¿Adónde quedo tu valentía? ¿Acaso ya no eres tan valiente como decías ser? Si era valiente, solo quería ganar un poco de tiempo con el demonio ¿Pero para qué? Eso solo prolongaba más la muerte.-¡Me das asco! – Se dedicó a decir Max – eres unos seres más despreciables de la existencia.Max escupió al demonio en la cara, este solo le dedico una sonrisa forzada.-Me han dicho cosas peores – dijo el demonio aspereza – pero tú eres el primero que se atreve a escupirme y gracias a ese cumplido te concederé una muerte lenta y dolorosa. Te arrancare cada extremidad pedazo a pedazo.Max sabía que con escupirle la cara ya la había se liado con el demonio, ahora este le concedería una muerte lenta. Hiso un esfuerzo sobre humano para pararse y lo consiguió con ayuda de las manos y el pie que le quedaba. Al hacer tanto esfuerzo se mareo y se desplomo de nuevo en el suelo. Max se sentía impotente. El demonio le observaba con detenimiento a escasos tres pasos de Max mostrando una amplia sonrisa. El demonio avanzar lentamente hasta llegar a los pies de Max.-Veo que aun te quedan fuerzas aun después de perder tanta sangre – el demonio le dedico otra sonrisa – no esperaba menos de un hijo de un ángel. Si fueras un humano normal ya te habrías desmayado solo minutos después de arrancarte el pie ó cuando me mirabas que me lo comía.Max le desconcertó lo que decía el demonio << ¿Por qué no siento miedo? ¿Por qué no me impresiono tanto cuando el demonio se comió mi pie?>> Se preguntó Max-Comenzare a cumplir con mi trabajo porque todo esto ya me está aburriendo – dijo el demonioMax vio como el demonio comenzaba a inclinarse hacia su único pie. El demonio lo agarro el tobillo de Max con fuerza pero no con tanta como hizo con el primer pie. Comenzó a enterrarle las uñas y le empezó a manarle sangre de tobillo.-Aun te queda sangre, me sorprende – se limitó a decir el demonio.Max no sentía tanto dolor como con el pie derecho. Max saco las últimas escasas fuerzas que le quedaban y le dio un puñetazo al demonio en la cara. Para sorpresa del demonio lo tomo desprevenido y cayó de espaldas. Max no podía creer que con un puñetazo podría hacer que el demonio lo soltara y menos que lo lanzaría tan lejos.El demonio se levantó con una mirada feroz hacia Max. Se tocó la nariz y noto que le sangraba, eso le enfureció más. Era una sangre color tan oscuro que parecía sangre totalmente negra. El demonio se dedicó a limpiarse la sangre con el antebrazo y gruñir.-Solo me confié, solo fue eso. Me confié de un mocoso, ahora hare que tu muerte sea rápida y dolorosa- dijo el demonio con rabia. – No prolongare algo que debí hacer desde que entre a la casa.El demonio se acercó a Max y salto sobre su pecho. Max intento retirarlo con sus manos pero no lo logro, el demonio sostuvo los brazos de Max con sus rodillas, impidiéndole el movimiento. Max trataba de zafarse del demonio pero le era imposible, notaba más fuerza en el demonio que antes. El demonio esta vez iba enserio, solo quería cumplir su cometido y no quería tener más percances.El demonio puso sus manos sobre el cuello de Max y comenzó a apretarlo fuertemente. Max sabía que moriría ahí y no podía hacer nada para defenderse. Max comenzó a sentir que le faltaba respiración, intentaba conseguir un poco de aire pero no lo conseguía, su cara se estaba poniendo oscura. Max solo notaba la gran sonrisa que le mostraba el demonio. Sentía que no aguantaría más y estaba perdiendo el conocimiento Le faltaba poco para morir.De repente escucho un silbido venir del otro lado de la casa y que se chocaba contra algo. Max sintió que el demonio aflojaba su cuello y pudo tomar varias bocanadas de aire. Miro al demonio y este tenía un rostro de asombro y noto que alrededor del cuello tenía varios hilos de sangre que le bajaban y vio como comenzaba a brotar sangre del cuello. Max estaba asombrado no sabía que estaba sucediendo, la sangre le salpico la cara y cerró los ojos. Max sintió un golpe en la cara y abrió los ojos para ver que le había golpeado. Miro al demonio pero su cabeza ya no estaba en el cuerpo y noto que era la cabeza del demonio la causante del golpe, y la cabeza estaba inerte al lado de la suya. Retiro apresuradamente el cuerpo de encima de él, se sentía desconcertado.Max intento levantar la cabeza y se dio cuenta que estaba empapado de sangre y cuájalos negros. Eso le hiso marear más de lo que estaba, se intenta levantar con todas sus fuerzas y eso le hizo marear a punto de que todo se tornara blanco. Se apoyó en la mesa para mantenerse en pie. Y Comenzó a recuperar la vista poco a poco.De pronto algo capta su atención, un hombre alto estaba en la parte más oscura de la casa. En la mano del hombre sostenía una espada cubierta desangre de sangre negra, entendió quien lo había salvado del demonio y con que le había cortado la cabeza. Max quería saber quién era el hombre, pero no pudo sostenerse en pie y se desplomo en el suelo. Todo se volvió blanco y después todo se volvió total oscuridad.
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LA GUERRA ENTRE MUNDOS
RandomEs un libro de fantasía real donde se encontrarán seres como Vampiros, Licantropos y demonios. Entre muchos otros.
