Hola, me llamo Antonio, y soy un velociraptor. Tengo quince años y vivo en Europa, no, No es el continente al que me refiero, sino a la luna de un planeta con muy baja relevancia a nivel interplanetario, Júpiter.
La vida es muy tranquila por acá. Nosotros, los dinosaurios, hemos logrado en estos sesenta y cinco millones de años evolucionar cultural y cientificamente. A decir verdad, somos una utopía. Nadie es rico, pero nadie es pobre, en realidad no existe tal cosa como la economía, o el dinero, sino que nuestra civilización se mueve por sentimientos altruistas y completamente orientados a la realizaciónes personales y las de los seres queridos.
Sin embargo, yo, Antonio, nací para mas que todo este zurdaje, desde muy niño lo supe.
Verán, en la Tierra tambien hay una civilización, se llama humanidad, y si, tecnológicamente estan seriamente atrasados a comparacion nuestra, pero no tanto culturalmente. Allí, es el año 2134, y parece ser que están es una profunda y cruel guerra, sin embargo, nuestra sociedad, al ser pacifista y neutral no ha querido envolverse en el conflicto, ni en la Tierra en general.
Temo seriamente por la extinción de la raza humana. Tal vez, viniendo de un dinosaurio, el cual vive en una utopía a millones de kilómetros de distancia y que en realidad, jamas ha visto o hablado con un ser humano en persona, pueda resultar banal, pero lo aseguro, no lo es para nada.
A los cinco años, mi padre trajo un libro del trabajo. Me advirtió de no leerlo y de que por ningún motivo le dijese a nadie en el caso que desovedesca sus órdenes, del mismo. Obviamente al irse a dormir mis progenitores me fui a buscar este documento en cuestion para desguazarlo con los ojos.
Era un libro que contenía toda la información biologica, historica, tecnologica y cultural de la humanidad, Claro hasta el año 2030, donde ya no eran cubiertos mas años.
Quede fascinado por la data en cuestion, por su historia, su música (bueno no toda a decir verdad) y por su peculiar sistema moral y económico, completamente dispar al nuestro.
Ya desde los 6 años mi sueño era contactar con los homosapiens y desde los 9 que vengo preparando esta gran aventura, luego de 5 años por fin voy a poder conocer a estos mamíferos.
Mi plan consistía y consiste, en construir una nave la cual pueda alcanzar la Tierra, y si es posible, volver. La verdad, no me importa volver, digo, mi especie durante millones de años vivió allí en condiciones mucho más precarias.
Y si, No soy un narrador omnipresente y omnisciente, sino que simplemente estoy escribiendo mis planes en este documento, por si cualquier evento extraordinario tuviese lugar, como una amnesia o una muerte repentina.
Han pasado tres dghdkroxbdx (meses), y los avances son notables, muy notables. Es cierto que casi explota la nave conmigo dentro y que me secuestraron unos narcotraficantes tres veces en estos meses, pero el optimismo ante todo chicos. Ahora se que la nave en cuestión efectivamente llega hasta la Tierra, si, en teoría puede volver pero el avance mas notable es el que hice hace relativamente poco. Pasa que mientras estaba almorzando un ñandu, a este le puse mayonesa, pero esta estaba pasada. Claro que yo no estaba al tanto de la situación biológica del aderezo, y por accidente una parte de la sustancia cayó en el motor triglicérido antimaterial a energía oscura y con obsidiana liquida, de combustible principal. Ante este hecho la mayonesa tomó un tono oscuro, y una consistencia mas sólida. En el motor un número de reacciones tomaron lugar, claro, no entendí nada, pero algo pasó.
La nave estaba rre polenta, la sustancia oscurita tomó una textura verde, muy flúor.
Obviamente no pude probar las capacidades de la nueva sustancia, la cual llame antonietina.
La estudié profundamente durante semanas, y llegue a la conclusión de que los átomos, por alguna razon, reaccionaron creando un óleo muy energético. Podría escribir horas explicando el funcionamiento de esto, pero no deseo que caiga en malas manos, sería desastrozo.
Bueno, detalles más, detalles menos, estaba muy potente este prototipo de combustible, por lo que decidi que era momento. Tenía que ir a la Tierra.
Era el invierno del 89, 65 millones 2089, eran las tres de la mañana y había mucha niebla. A decir verdad, se sentía en el ambiente, había una tensión, algo estaba por cambiar, mi destino.
Junte mis pertenencias, un palo, un inodoro portátil, una pistola y un cd con música de death metal.
Me dispuse entonces a ingresar en mi nave, la cual había bautizado como el DinoNaveSaurio3000, un exelente nombre si me preguntan.
La nave despegó, y gracias a la antonietina llegue a la atmósfera terrestre en cuestión de segundos, los más flayeros de mi vida.
Aterrizó en el hemisferio sur del globo, en teoría aca hace frío.
Fue un poco turbulenta la ida para ingresar a la atmósfera, pero estoy bien, masomenos, Bueno, me duele el cuerpo pero todo tiene un costo.
Voy a ser sincero, no se muy bien donde estoy, es un poco grande el sur de la Tierra, por lo que para poder contactar con humanos tengo que ir a un centro poblacional, una "ciudad". Caminé por horas al ras de la ruta, hasta que vi un cartel, este decía que una tal Buenos Aires se encontraba a 100 kilómetros. Decidí seguir tal ruta, ya que no tenía forma sino de encontrar la civilizacion. A los 20 minutos de seguir el camino un camión pasa al lado mio. Era muy misterioso este vehiculo, al igual que su conductor. Este desciende de su camión, aunque era incapaz de ver con claridad tal personalidad, pero lo sabía, Era un humano. Estaba allí, observando pacientemente a que se presentase, y al acercarse me dice "Me llamo Ricardo, Ricardo Fort."
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UNA AVENTURA A TODO GAS
AdventureUn velociraptor viaja al pasado a resucitar al Mesías y unas cuantas cosas más.
