Cedro Remedios.

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La elocuencia de un señor árbol.



El Sr. Cedro, tenía simpatía con cualquier hermano árbol, casi siempre se la pasaba hablando con su amiga Laurel, decían que algún día enterrarian su pasado, para poder irse lejos donde pudiesen volar, sentir los vientos magicos; Soñaban todo el día, y se pasaban las horas charlando sobre esos lugares de vientos puros, pensaban que sus vidas alguna madrugada cambiaría.

De noche sólo se escuchaban rechinidos de los árboles altos y viejos, las plantas sonaban a morir sin tener ningún respiro, una noche desde aquella montaña donde se encontraban enraizados cedro dijo: Sabes, he comprobado que platicar en la madrugada, hace que el corazón diga las cosas con más sinceridad y habla desde adentro, por la manera que ya todos se pierden y se encierran en un campo de soledad, eso produce que las pláticas sean más del alma.

Nadie lo escucho, siquiera Laurel que estaba a unos metros de el, nunca pensé que fuera un milagro poder pensar y mucho menos que fuese tan difícil poder autonarrarse.



Pues soy un árbol, género energía y pienso mucho en volar, hay tantas cosas que en mi corazón se mantienen, saldrían disparados como aves en medio del cielo adornando el cementerio de cada sonrisa que las personas ignoran, que sólo piensan en ser más altos pero que no quieren quedarse enterrados en una vida misma, sin embargo eso sí el cariño invisible que mortalisan los vuelve locos.

A veces me siento tan vivo, que no es necesario que mi cuerpo se mueva, tan sólo mis ganas de ir corriendo en medio de todo, hace que merezca ser visto por todos. Llovía muy fuerte, creo que el cielo estaba muy enfadado con las nubes, pues anduvieron bebiendo mucho de la tierra y así de la nada empezaron a pelear, discutían por unas estrellas, que por las noches conquistaban aunque todo parecía tontería.

Bueno ese día sólo esperaba algo bueno de todo lo malo, se volvió un caos, desde mis raíces pude sentir el dolor de la soledad, tenía muchas especies alrededor, por fin término el diluvio, muchos árboles rotos, incrustados entre ellos, con las hojas débiles, otros sólo se calmaban con los problemas de otros, unos cuántos sentíamos que no había pasado nada, en cuestión de minutos todo estaba seco y muerto como el principio, nada era más trágico que ver cuantas vidas bailaban por la luz, pero guardando la frialdad de la luna entre risas.



Ya casi era de día, siempre estoy despierto, antes decían que era un árbol diferente, que tenía más ingenuidad, y es que es verdad, de un tiempo para acá todo era diferente, crecí sin dar mi permiso, mi corteza era más vieja y dura, no sentía resplandor, en verdad fui así?, pues sólo recuerdo que cuando me golpeaban o intentaban tirarme, mi corazón se ponía más duro, como que sí llevara un diamante en mi interior, dicen que valgo más así, en realidad eso no importa, lo que deseo es romper mis raíces e irme lejos, transplantarme en una montaña nueva, con vientos más nobles, cerca de algún árbol distinto, a quién pueda contarle todo.


Laurel sólo me regañaba, decía que la vida era más difícil, más vanidosa, aunque cuando yo soñaba se ponía hablar con el cielo por horas, también sentía esa necesidad de huir, escapar volando, tenía raíces más profundas, pues que ya tenía una familia y así todo era muy complejo, que tenía que ser para no haber hecho eso de encerrar su libertad, lo único que podía volar de laurel era su alma, aunque su cuerpo lo usarán, su corteza ya estaba quemada, estaba marcada por el fruto de su impaciencia.

A veces construye máscaras de sus propias hojas, arroja miel con algunos insectos, usa esas máscaras transparentes, siempre termina diciendo la verdad y sólo se retira por tener un tamaño pobre.

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⏰ Last updated: Sep 30, 2019 ⏰

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Cedro Remedios.Where stories live. Discover now