La vida es dura, triste, horrible, y todo lo malo que se pueda cruzar por sus mentes. No hay nada mas doloroso que el no estar bien con tu familia. Siempre hay peleas, golpes, maldiciones, palabras de desanimo e incluso intentos de suicidio. Es difícil vivir así, por eso pienso así acerca de la vida. Mucha gente dirá "Que ridícula, hay cosas peores". Ok, tu sigue diciendo eso, cada quien vive con líos diferentes, unos económicamente, familiar, laboral, etc. En mi caso es con la familia. Me siento fatal por haber discutido con mi madre. Mi corazón esta en mil pedazos, y lloro desconsoladamente. Es el sentimiento mas horrible que alguien pudiese tener. Desgraciadamente me toco a mi, tendré que sobrevivir a este martirio.
-Camille?- alguien llama a mi puerta. Estaba en mi habitación, ya que después de discutir con mi madre, un dolor de cabeza insoportable se apodero de mi. Cuando discutíamos, no quise seguir y me vine a mi habitación a recostarme un buen rato.-Camille, abre la puerta.- vuelven a llamar y ahora se quien es... mi madre. ¿Qué no sabe que ya tengo suficiente? no quiero otra discusión.
-Adelante.-conteste de mala gana y mi madre entra. Se veía bien, parecía no haberle afectado nuestra pelea, que a comparación de mi, estaba hecha un desastre.-¿que se te ofrece?-pregunte sin animos ni volteando a verla, ya que le daba la espalda.
-Necesito...-se queda callada unos segundo como meditando bien lo que iba a decir a continuación.-necesito que vallas al super por unas cosas que necesito para la comida con mis amigas.-dijo finalmentre con un tono de voz algo autoritario y sin sentimiento.
¿QUEEE? ¿escuche bien?. No vino a hablar sobre como podemos arreglar nuestras indiferencias. No. Solo viene a pedirme un favor, para su beneficio y el de sus amigas.
-¿En serio?-dije incrédula, volteando a verla. Dios, ya llévame.
-Si, asi que se obediente y ve.-subio su tono de autoridad.
¿Con que derecho viene a pedirme esto?
"Con todo el derecho del mundo, porque... ES TU MADRE"
En absoluto.... no estamos mejorando.
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Regrese del super sumergida en mis pensamientos tan estúpidos que me abruman siempre. Deje las cosas sobre la mesa de la cocina y volvi a mi habitación. Al entrar me llevo una muy desagradable sorpresa. Si, mi hermana estaba husmeando en mis cosas.
-Lauren, ¿Qué demonios haces aquí?-me acerco a ella y en eso esconde algo detrás de su espalda. Hija de puta... se que tomo algo mio y es lo que mas me enoja. No es que tenga problema en que lo agarre. El problema es que no lo pide.
Yo era mayor que mi hermana por 2 años, ella tiene 16 y yo tengo 18. No somos nada parecidas, aunque la gente ciega y tonta dice que parecemos gemelas. ERROR. Yo soy mas alta que ella, mas delgada... mi cuerpo no esta tan mal, en cambie ella era rellenita y nuestros rasgos eran distintos, mis ojos son verdes y los de ella un color avellana, su cabello es negro, en cambio el mío es un castaño casi rubio y soy mas blanca que ella. Lo ven, somos totalmente diferentes.
-Lauren...-dije amenazadora.
-Si me haces algo te golpeo.-se acerca a mi mostrando su puño. Ilusa mocosa.-y le digo a mi mamá que tu me pegaste.-sonríe sínicamente, intentando verse superior.
-Sabes que no me interesa-la mire directamente a los ojos-no me cuesta nada tener otra discusión con mi mamá y tu lo sabes.-le giño el ojo y le sonrío, pareciendo despreocupada.
Mi hermana siempre hace lo mismo, culparme.
A ella y a ninguna persona, dentro y fuera de mi familia, les muestro como soy realmente. porque se que me van a herir mas. Yo he creado un muro entre mis sentimientos y la gente. No dejo que conozcan como estoy realmente, ni mi lado cursi. Solo ven a una chica rebelde, sin humor, enojona, que no le importa nada, y que es fría como el mismo hielo. Ese muro existe desde que tengo uso de razón, yo le calculo aproximadamente desde que tenia unos 9 años. Y si, sé que dirán, "¿en que puede sufrir una niña de esa edad?" Pues les digo que puede sufrir mas de lo que se imaginan.
Los recuerdo de cuando tenia esa edad se apoderan de mi mente.
"Tu estas loca, no se porque eres mi hija" "Deberíamos meterte en un internado y dejarte ahí. Y olvídate que existimos" "No me interesa en lo absoluto lo que digas, hagas, pienses o sientas, no te quiero ver. Es mas, lárgate de la casa" Golpes, golpes y mas golpes, fueron lo único que recibo desde esa edad hasta hoy en día.
Una lagrima se desliza por mi mejilla al recordar las tormentosas imágenes donde me golpeaban Mi madre, padre, incluso mi hermana ya que tiene mas fuerza que yo, también mi tía y aun peor mi abuelita. Se que las abuelitas tienen una imagen de que son todo amor, mi abuela lo es pero, ese día la desconocí por completo. Me duele tanto recordar esos momentos y mas el saber que no han terminado. A ellos no les he mostrado mi dolor, no tiene idea de que por dentro estoy tan destrozada, no derramare una lagrima delante de nadie y se que será algo difícil. Solo espero un día ya no despertar, es la cosa que mas le pido a Dios... si es que realmente existe.
-Cami- una voz masculina sonó detrás de mi. Había olvidado cerrar la puerta y estaba llorando. Limpio mi cara y al voltear me llevo una gran sorpresa. Era el... hace mucho tiempo que no lo veía.
