Hay días donde solo quieres hacer nada. Solo quieres estar tirado en tu cama/sofá, sin que nada ni nadie te moleste. No tienes hambre, ni ganas de hablar con nadie, no tienes ganas de escuchar tu canción favorita, ni dibujar, ni bailar, ni de hacer tu pasatiempo favorito. Solo quieres estar ahí, perdido en tus pensamientos, y sintiéndote miserable. Solo quieres tener en mente esta frase: "¿De qué sirvo?".
Hay gente que piensa que eres un exagerado, pero, amigos, no es que uno sea exagerado, es que tus "amigos y familiares" te hacen sentir como una puta mierda. Y ahí es cuando empiezas a creerte todo lo que te dicen. Cada minúscula cosa, así sea un "que tonto eres", o un "No sirves ni para eso", todo te lo empiezas a creer, TODO. Los conflictos en tu cabeza se vuelven cada vez más grandes. El miedo de conocer gente, crece. El simple hecho de ir a la tienda de al lado, da miedo. Tienes miedo de que por tu forma de ser o por tu aspecto físico todos te discriminen. Sí, de un pequeño "tonto", pueden salir miedos que llegan a ser incontrolables.
