Trolls, ogros, duendes, todos ellos existen y podrían estar a tu lado ahora mismo, solo que en otra capa de la realidad, y lucharán para defender sus razas de sus enemigos, una gran parte para lograr la paz, y otra gran parte.. la guerra.
¿Conoces, Kilam, la leyenda de nuestra raza? ¿La leyenda sobre como nosotros los grandes Ogros, los eternos reyes de la belleza que se guarda en el interior de este planeta, lo perdimos todo?
No debes preocuparte si ese no es el caso, ni mucho menos sentirte culpable: nadie quiere relatarla. Por traumas de lo que en esa leyenda se relata, tal vez. Pero no te preocupes, sé que eres fuerte, sé que tendras coraje suficiente para cargar con el peso de nuestra historia, y yo como tu padre he de ayudarte relatandola.
Décadas atrás, cuando el planeta era tan solo un pequeño planeta en este enorme cosmos y la vida consistía en una minucia de criaturas del tamaño de una mosca, aparecimos nosotros, los Ogros. Fuimos la primera raza que consiguió aprovechar nuestro planeta, y que mejor manera de aprovecharlo que yendo a su interior. Y así fué que creamos Las Minas, nuestro máximo orgullo aparte del de estar vivos, nuestra segunda vida, miles de túneles interconectados entre sí llenos de los más bellos minerales que jamás te hayas imaginado. Durante años nos dedicamos a cavar, producir y forjar debajo de la tierra, pero cometimos un error.
Estábamos tan ocupados mejorando lo que había debajo de la tierra, que no nos fijamos en lo que aparecía sobre ella.
Y ahí llegó el día en que vinieron los humanos, los duendes, los trolls, y cuanto ser increible existiese. No eran seres de otros planetas, dijeron, sino de otra realidad en el mismo planeta.
Nosotros los habíamos aceptado y ellos nos habían aceptado pacíficamente. Total el planeta era suficientemente grande para millones de millones de seres vivos y permitía perfectamente la convivencia.
Rápidamente se asentaron y comenzaron a organizarse. Los humanos crearon ciudades y milicias, aprovechando los recursos que obtenían y los que les facilitabamos, los duendes entraron a esas ciudades y se volvieron grandes banqueros y comerciantes, los trolls fueron grandes ayudantes en la creacion de inmensas edificaciones, pueblos y monumentos, y las demás criaturas y razas menos numerosas simplemente fueron a los bosques, a cuidar al planeta que los iba a proteger.
La paz y el comercio era una constante entre nosotros y ellos.
Nos habíamos convertido en una gran potencia dominante del mundo y de lo que debajo de él se encontraba.
Nuestra gente era feliz..
Lo era..
Algo tenía que suceder. Y algo sucedió.
¿Sabes Kilam cuál es el arma más peligrosa de un humano?
Su ambición. Es gracias a su ambición que consiguieron desarrollar tecnología suficiente para crear portales hacia otras realidades y traer a más de los suyos. Y fue gracias a su ambición que descubrieron que Las Minas eran más ricas en minerales de lo que les habíamos realmente contado.
Les habíamos dicho, por precaución, que los materiales que habían eran en su mayoría poco resistentes y con valor estético casi nulo, pero bastaron varios espías y traidores para que se enterasen de la existencia de nuestros tesoros.
Así fué que Humanos, Duendes y Trolls se aliaron y nos arrebataron aquello que nos había pertenecido desde siempre. La mayoria de nosotros fuimos asesinados o capturados.
Pero otros, cientos de miles de nosotros, utilizamos uno de los portales que en épocas pasadas los humanos nos habían regalado. Un portal hacia otras realidades.
Entonces, sumidos en la desesperación, decidimos venir aquí, a este mundo, donde ninguna criatura nos encontraría jamás: Craa'dt, la tierra de una realidad ausente de tiempo, donde los seres vivos no se sabe si lo están y donde la tierra es impenetrable. Era el único lugar que no conocían los humanos y el único donde sobreviviríamos.
Pero hubo que pagar un precio, porque nadie entra a Craa'dt sin pagar uno, y el precio, la ofrenda más bien, fué la infertilidad. Nunca más veríamos a un Ogro nacer y sí o sí nos extinguiríamos.
Y así fué, hijo mío, como llegamos aquí, nos asentamos, y hasta el día de hoy nos mantenemos esperando nuestra muerte -concluyó G'hanasha.
Kilam - Entiendo lo que dices, padre. Pero no debes preocuparte, ahora que me has contado esto siento aún más ánimos para guiar a nuestro pueblo y recuperar lo que nos pertenece en "La otra tierra".
G'hanasha - Me enorgulleces hijo. Que la bella tierra te muestre tu camino y que el fuerte hierro sea tu ayudante. Sé que serás un gran líder.
Kilam - Gracias padre.
Acto seguido Kilam se levantó y salió de la carpa en la cual se hallaba su padre, y viendo la situación penosa en la cual se hallaban los demás Ogros, no pensó en nada más que en desear la muerte de todos aquellos que les habían robado.
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Descripción: Justo por debajo de los duendes, los humanos se convirtieron en la raza más poderosa del mundo a través de los tiempos, y con su nueva tecnología han logrado mejorar el armamento de batalla, el cual usaron para apoderarse de las riquezas de los ogros. Un humano promedio, debe poseer una armadura FH4-TYPE (la que se ve en la imagen), en cambio los soldados y gobernantes, llevan un modelo avanzado de esta armadura, que se distingue por su color. El arma de fuego más famosa dentro de la raza es llamada KSC45, y consiste en un arma láser de alta potencia, que se recarga a través de energía eléctrica.