Te amo.
Cómo un maldito loco.
Cada facción tuya está grabada en mi memoria, cada sonrisa o mirada de tristeza...estan tatuadas en lo más profundo de mi corazón.
Adoraba verte reír o bailar, poseias el don para hacerlo como un profesional, la pasión corría por tus venas.
Apresarte entre mis brazos con fuerza mientras te susurraba que te amaba para besarte con calma, con temor a romperte o hacerte dañó...y terminé haciéndote lo peor.
Te deje ir.
No te supe valorar lo suficiente, debí darte más de mi tiempo o llenarte de las rosas que tanto amas.
En el momento que cruce tu puerta por mi maldito orgullo de no querer hablar por el dolor que me cegaba, dejándote destrozado y sin explicación alguna. Todo por una estúpida equivocación.
Ahora solo puedo verte en las fiestas de negocios que organiza la empresa por un buen cierre de ventas, seguirte con la mirada para apreciar tu belleza a lo lejos, sin tocarte o hablarte.
Quisiera acercarme a ti como si nada hubiese pasado, hablar como en los viejos tiempos. Sonreír contigo una vez más.
Pero ya no es posible.
Te notas tan feliz del brazo de Phichit que sería una bestia sin corazón si voy, te tomó entre mis brazos y huimos de aquí para yo seguir amandote.
No puedo herirte así.
Te ves tan hermoso, enfundado en aquel traje gris que se ajusta a tu pequeña figura, acentuando tu blanquecina piel.
-¡Leo! Que alegría verte, hermano- Phichit con su efusivo carisma, se acercó a mí contigo a su lado.
-Igual es bueno verte- sonreí sin ganas.
-¡Oh! Te presentó a mí prometido, Guang Hong- sonrió para tomarte de la cintura. -Pequeño, él es uno de mis más íntimos amigos así como nuestro más grande inversionista en Estados Unidos, Leo de la Iglesia.-
-Es un gusto, Guang- extendi mi mano frente a ti.
-Igual...un gusto...- tú pequeña mano sostuvo la mía por unos segundos para luego quitarla.
Y ambos actuando cómo desconocidos, presentandonos como si ambos no supieramos que en mi viaje a China te robaste me corazón, que te encantan las crepas con fresas desde que te dije eran lo mejor y que aprendiste a hacerlas sólo por capricho tuyo.
Claro que te conozco pero mejor sigamos así, para evitar que yo te rompa de nuevo.
Y Díos, sigues tan cálido y suave como recordaba.
Tan lindo con tus bonitos ojos miel, tú castaño cabello rizado cayendo con gracia sobre tu frente para enmarcarla y darte un toque angelical.
Un precioso ángel que dejé ir.
-Nuestra boda sera dentro de dos meses y en verdad queremos que nos acompañes, ¿verdad algodoncito?- la sonrisa de mi moreno amigo demostraba amor.
-Por supuesto, cariño- al igual que la tuya, sonreiste y tomaste su mano entre la tuya.
-Encantado estaré ahí- y la sonrisa jamás abandonó mi rostro.
-¡Allí están Minami y Emil! Iré a saludarlos, cariño. Fue un gusto saludarlo, señor de la Iglesia- y partiste alegre a donde tus amigos.
Phichit y yo te observamos irte, ambos caminamos a un lugar más silencioso y con un suspiro que brotó de sus labios, me miró.
-Jamás creí encontrar a alguien cómo a mi pequeño, es un angel...tan hermoso y frágil que quisiera resguardarlo de todo el mundo- sus palabras cargadas de amor, me calaron tanto que quería llorar. -No sé que sería de mí sin él, Leo...de verdad no logró pensar en cómo sería mi vida si no hubiese llegado mi pequeño angel-
-Me alegro mucho por ti, hermano- no sabía que decirle, las lágrimas comenzaban a picar en mis ojos.
-Sonare egoísta pero en cuanto lo vi...quise que formará parte de mi vida para jamás salir de ella, todos mis esquemas se fueron al demonio cuando me mostro su linda sonrisa, joder yo...lo amo tanto- sonrió alegre y por la emoción, término abrazandome.
-Mereces ser felíz, de verdad te lo digo... Eres un afortunado por encontrarlo-
****
-Y por el poder que me otorga el Estado de Nueva York, yo los declaro esposos. Puede besar a su esposo, señor Chulanont- aseguró el juez para que el moreno sonriera, te tomara por la cintura y besara tus labios.
Los aplausos y gritos de alegría se hicieron presentes, mi corazón se estrujaba más al ver aquello.
Ahora ya no podría hacer nada.
Estas felíz y casado con alguien que si supo quererte a todo momento.
-Phichit, muchas felicidades- dije para abrazarlo con fuerza.
-Gracias Leo, estoy muy felíz...no puedo creer que ya estemos unidos de por vida- su sonrisa tan grande y sincera hicieron que igual lo hiciera pero con nostalgia.
-Se feliz amigo, vive a su lado cómo si fuese el último...- asintió y cuando iba a darme vuelta, regresé a verlo. -Y no olvides darle flores cada vez que le veas, en específico rosas blancas...- sonreí para darme la vuelta y salir del lugar.
Ya me imaginaba su rostro de confusión con lo que dije, nadie más que yo sabía de mi lindo amor en China. Sería un secreto que me llevaría a la tumba.
Las lágrimas por fín corrieron por mis mejillas y giré a verte una vez más.
Tan sonriente al bailar, tan brillante y hermoso...tan tú.
Tus brazos alrededor del cuello de Phichit y sus manos en tu cintura dando comienzo a un nuevo baile, me hicieron sonreír.
-Ya no pudimos bailar una última vez, amor- las lágrimas seguían cayendo.
Así como los pedazos de mi corazón al verte así, tan felíz con alguien más que no era yo.
Entre los brazos de otro hombre.
Que si te ama y amara lo suficiente por toda la vida.
Y yo, sólo seré alquien que formará parte de tú pasado.
Un pasado que yo recordaré día y noche, por el resto de mi vida.
Recordandote con amor.
Recordando cuando te pertenecía.
Cuando fui tu hombre, amor...
VOCÊ ESTÁ LENDO
~Lyrics~
Fanfic>> Liberar todo lo que en mi cabeza da vueltas y carcome mis sentidos, exprimir mi mente por medio de palabras que expresen un poco lo que se grita en mi interior<< *Serie de OneShots de YOI *Basadas en canciones *Shipps variadas
