Ella lo quería, día a día lo buscaba entre el resto de sus amigos, con la esperanza de llamar su atención.
El tenía a todas a sus pies, era carismático, inteligente, guapo pero todo un patán.
Los 2 al encontrarse conectaron a la perfección, parecían almas gemelas, ella se enamoro tan perdidamente de el que no había nada en el mundo que la hiciera sonreír como que el pronunciara su nombre.
Ella lo veía como su universo
El como un planeta más.
Aunque en ellos se veía la felicidad, para el no era suficiente el hecho de tenerla, nunca lo fue.
Al final tenia que salir la verdad, esa cruda verdad que en algún momento se tiene que dar, no fue fácil para ella el saber quien era el en realidad, el saber que no era la única, el saber que solo era un pasatiempo o algo temporal cuando el le juraba amor eterno.
Se vieron por ultima vez a los ojos, se entregaron unas últimas palabras, dio los recuerdos que había escrito para el, un cálido abrazo los cubrio y lo vio desaparecer entre las lluviosas calles de aquella avenida, esa misma avenida donde se dieron su primer y sincero beso.
