Capítulo Único

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Caminó hacía la sala dónde se encontraban todos las fotografías de ella y Javier, del otro lado había muchas más fotos de Javier pero está vez con Yuzuru. Ambos sonreían tanto que incluso los ojos del japonés eran dos pequeñas líneas. Estaban desde las competencias hasta las salidas a escondidas, siempre llenas de felicidad.

Acarició el borde de uno de los marcos donde se encontraban junto con su hija, estaba encima del pequeño buró donde se encontraban todas sus fotos juntos mientras toda la pared tenía que estar él. Yuzuru.

No estaba celosa, para nada pero casi siempre era “Yuzuru haría esto” o “Yuzuru no preguntaba, siempre se arriesgaba”. Si Yuzuru no Miki. Javier era esclavo del pasado y odiaba el echo de que todo lo relacionarse con él, sabía que nunca la amaria siendo que el japonés le robaba el sueño. Hanyū le robaba el alma a Fernández y no importaba cuanto se esforzará su relación estaba rota aunque si lo pensaba bien nunca hubo tal por parte del madrileño.

Escucho como la puerta se habría y los pasos que se acercaban a ella, se giró y encontró el rostro de su novio.

– ¿que ves? –

– el pasado, Javi he hecho hasta lo imposible para que nuestra relación funcione pero no pones de tu parte y yo ya no puedo más con ésto, así que dame una buena razón para que continuemos – sabía que le exigía demasiado pero estaba llegando a su limite, ella merecía algo de verdad.

– Miki, por favor no hagas esto –

– ¡¡¡por favor nada Javier nunca seré como el entiéndelo, SOY MIKI NO YUZURU!!! –

Las lágrimas salían sin su consentimiento, estaba dolida. El chico limpio sus lágrimas con el pulgar y en susurros le dijo – se que no lo eres, en ti se que hay algo especial tal vez no hago todo bien y se que he llegado a dañarte pero el pasado afecta mi futuro y créeme duele, amor ya no quiero pelear contigo pero hay una guerra de sentimientos en mi interior que no puedo ganar, entiéndeme no juego contigo lo que menos quiero es lastimarte, te quiero pero es difícil acostumbrarse a esto y si me tienes pasiencia se que podré superarlo y amarte ya que no toleraria el echo de fallarte Miki – la abrazo y ella soltó en llanto para luego separarse y mirarlo a los ojos – perdoname por todo, no te comparo con Yuzuru entiende que él no tiene comparación –

Y eso fue la gota que derramó el vaso, así que le gritó, le gritaria todo lo que había callado porque se lo merecía ella también merecía ser feliz y le pidió al cielo que la perdonará por lo que haría.

– ¡Entiende Javier, Yuzuru ya no está no lo pudiste salvar okey! – tenía que parar pero ya no podía, intentaba pero algo la detenía – ¡El falleció y todos lloramos su partida pero no puedes aferrarte al pasado eso solo te consume, lo único que haces es hacerte daño, a ti y a todos los que te rodean! ¡¡ENTIENDE NO SOY ÉL, YO NO FUI QUIÉN DESPERTÓ EL AMOR EN TI Y NO TIENES EL DERECHO DE COMPARARME ENTENDISTE, NO BUSQUES EN MI LO QUE PERDISTE CON YUZURU, ÉL ESTA MUERTO!! –

Se había pasado, lo sabia pero lo necesitaba tanto que no fue hasta el final que notó lo que dijo y a quien se lo dijo. Se tapó la boca y salió corriendo del departamento,cerró la puerta y en el umbral rompió otra vez en llanto. Cómo pudo ser tan estúpida, Javier había sufrido tanto, más que todos los demás y es que él español no solo fue la pareja de su ex-conpatriota si no el que lo vio partir. Fue petición del japonés, si se tenía que ir quiera hacerlo con su amado y el madrileño no lo dudo ni un segundo, sostuvo la mano de Hanyū hasta que sus bellos ojos se cerraron para siempre y cuando los médicos trataron de retirar el inerte cuerpo del más joven Javier se aferró a el porque su vida dependía de ello, fue toda una odisea que al final tuvieron que cedarlo. Nadie supo lo que pasó antes de que él madrileño llegase, por que se lo prometió y no solo eso se lo juro y aún así no pudo cumplir. La voz de Yuzuru resonaba todos los días a todas horas en su cabeza.

“– prométeme que cuidaras a Javi cuando yo me vaya–

– lo prometo Yuzu, no te defraudaré–”

Se deslizó por la puerta hasta llegar al piso mientras repetía una y otra vez lo mucho que lamentaba no poder cumplir su promesa y le pedía perdón a el difunto japonés.

Mientras Javier se encontraban en el piso, abrazando la fotografía favorita de Yuzuru. Ésa foto del 2015 cuando su amado japonés se quedó más tiempo en España después de la GPF y se ospedo con su familia, en la foto ambos estaban aún en la cama con claros signos de tener una noche apasionada. Javier (que se encontraban sin camiseta) abrazaba la estrecha cientura de Yuzuru, que vestía la camiseta amarilla con el nombre del país donde estaba, después de todo el madrileño se la había obsequiado ya que le quedaba como anillo al dedo.

Anillo al dedo. Eso le recordó algo, saco de su bolsillo una cajita enterciopelada donde se encontraba un anillo de compromiso. Claro que no era para Miki pues ese anillo lo había portado con orgullo Yuzuru. Aún recordaba las lágrimas de su novio cuando se lo propuso, por eso esa fotografía era la favorita del japonés ya que él era tan tímido y cerrado con sus sentimientos pero no le importó solo por que había sido su primera foto como prometidos, con promesas de flores para el futuro pero el destino no lo quiso así.

Miki ya se estaba levantando para irse cuando el sonido de un disparo la alertó, con preocupación se volvió a meter al departamento y en el suelo encontró el interés cuerpo del Español.

~∆~

El día no podía ser peor, llovía a cántaros y todos vestían de negro. Hoy era el funeral de Javier y lo enterraron justo al lado de su amado, después de horas la gente empezó a irse a recorrer las calles de Toronto, la ciudad maldita. Ya habían perdido a dos grandes ídolos del patinaje en el mismo lugar. Miki dejo una rosa blanca en la tumba de Hanyū susurrando disculpas entre ligeros sollozos, se volteó a la de Fernández y puso una rosa roja y no pudo contener más su llanto.

– ¿Porqué tenía que pasar esto para que entendieras que no soy él Javi?–





No soy él (Yuzuvier)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora