Después de la fundación del universo, Los Creadores, crearon cuatro clanes, responsables de mantener al cosmos estable. Los cuatro clanes estaban dirigidos por La Vida, La Muerte, El Tiempo y El Espacio. Los cuatro clanes vivían en paz, gozando de todo a su alrededor. La Vida generaba vida por doquier, El Tiempo y El espacio proporcionaba lo que la vida necesitara para florecer y al acabar el tiempo de esta, La muerte se la llevaba consigo.
La Muerte y La Vida se volvieron muy cercanos, y sin darse cuenta terminaron enamorándose. El Tiempo y El Espacio también se enamoraron, aunque miles de años después, y para celebrar esto La Vida creó seres con el propósito de servirlos, mientras que, Tiempo, encariñado decidió prolongar su vida haciendo un acuerdo con La Muerte.
Así, fue como nacieron los hijos de los Creadores, seres semi inmortales de inmenso poder, algunos capaces de matar con tan solo desearlo o capaces de crear vida y materia de la nada, otros de controlar el tiempo y algunos otros con habilidades rarísimas.
Con el paso del tiempo la vida evolucionaba, al igual que los sentimientos de los Creadores. La Vida comenzaba a detestar a La Muerte, pues esta se había vuelto despiadada y a su vez Tiempo comenzó a darse cuenta de que no estaba enamorado de El Espacio.
Una noche, mientras Tiempo caminaba por un prado escuchó sollozos, y este angustiado camino hacia la fuente del sonido. Con asombro pudo ver como La Vida lloraba, lloraba como si de una niña pequeña se tratase y, Tiempo, conmovido se acero a ella y le limpió sus lágrimas. La vida sorprendida y avergonzada intento forzar una sonrisa, pero al intentar decir algo Tiempo la calló con un beso.
La Vida inmediatamente se sintió culpable por haber engañado así a La Muerte.
-Lo siento Tiempo, no le puedo hacer esto a la Muerte, no importa cuánto haya cambiado. -dijo La Vida apenada, pero antes de que pudiera voltearse Tiempo la tomo por el brazo y la giró.
Ellos se vieron a los ojos por un segundo, pero fue el segundo más eterno de sus vidas, y con una mirada penetrante, La Vida lo besó.
Lo besó sin saber que ese beso se convertiría en el mayor error del universo, sin saber que ese beso significaría la batalla más larga y terrible de todos los tiempos.
A partir de esto ya nada fue igual, Tiempo no podía para de pensar en La Vida y La Vida no podía dejar de hablar sobre Tiempo.
El Espacio estaba harto de que Tiempo nunca le prestara atención y La Muerte ya no quería escuchar ni una palabra más de La Vida. Ambos comenzaron a notar algo raro entre Tiempo y La Vida.
Temerosa, La Vida le pidió a Tiempo huir, pero fue justamente el día de su escape cuando La Muerte y El Espacio los descubrieron.
La Muerte encolerizada ordenó a su séquito perseguirlos, sin embargo, El Tiempo era más rápido y pudo escapar junto con La Vida, y ella al ver que no había cumplido con su objetivo los asesinó a todos, pues a pesar de que eran inmortales La Muerte conocía su única debilidad.
Mientras tanto, El Espacio estaba dolido, tenía el corazón roto y no tenía fuerzas para perseguir a Tiempo. Solo deseaba saber por qué lo había dejado.
Dos años después La Muerte había enloquecido, ahora su propósito era matar a Tiempo, pero sabía que no lo iba poder hacer sola, así que, decidió aprovechar el dolor de El Espacio para poder chantajearlo y usar su poder para ser más fuerte.
Con el poder de El Espacio y el suyo, La Muerte comenzó a crear una especie de vida, pero estas eran defectuosas, no obedecían sus órdenes, y le llevó milenios entender el porqué.
Para empezar, aquellas criaturas no tenían inteligencia y no tenían alma, no podía pensar, y mucho menos sentir. Tras descubrir esto La Muerte decidió recurrir a un tipo de magia muy antigua, conocida como necromancia, que era capaz de traer vida, pero con una consecuencia, esta vida carecería de alma, por lo tanto, este tipo de vida sería incapaz de sentir cualquier emoción.
La Muerte, en vez de pensarlo dos veces, creyó que era una ventaja, después de todo tendrían inteligencia y si no sentían iba a ser mucho más fácil manipularlos. Así que tomo los cuerpos muertos de los miembros de su clan y comenzó con del ritual.
Uno a uno revivieron, despertando del eterno sueño. La Muerte estaba impaciente por ver cómo serían sus nuevas creaciones. Cuando comprobó si seguían sus órdenes ella se mostró satisfecha, todos seguían sus órdenes sin rechistar.
En todo ese tiempo La Vida y El Tiempo se establecieron en un lugar muy lejano del universo en un planeta a millones de años luz, al que nombraron La Tierra. Ahí crearon seres con inteligencia, quienes poseían una mente brillante y creativa, estos fueron los encargados de ayudar a La Vida y Tiempo a establecerse en este planeta. La Vida los nombró humanos, recordando la primera vez que intentó crear a uno con tierra y lodo. Los humanos eran muy útiles para La Vida, pero una vez ya establecidos la Vida los dejó libres por toda La Tierra, pero con lo que no contaba La Vida es que con el pasar de los años desarrollaron su propia tecnología y su propia comunidad. Ella asombrada intentó contactar con ellos, sin embargo, antes de hacerlo pudo darse cuenta de que los humanos no estaban preparados para saber de su existencia, por lo que decidió hacer invisible de los ojos humanos todo aquello relacionado con Los Creadores, creando un mundo paralelo llamado Cronos. Aun así, algunos humanos pudieron ver más allá y encontrar algunas cosas relacionadas con Los Creadores.
La Vida entonces supo que había algunos humanos, que ya estaban listos para escuchar las verdades sobre el universo, así que junto con ellos creo una organización que ayudaría a mantener el secreto de Los Creadores.
Pero cuando todo parecía paz y tranquilidad, los ataques de La Muerte comenzaron. La Vida estaba aterrorizada. Temía que La Muerte matara a su clan y a los humanos que tanto amaba.
El Tiempo decidido, unió a ambos clanes, formando así la alianza Tiempo-Vida, quien sería la encargada de combatir a La Muerte y El Espacio.
Y así comenzó todo, la batalla más larga de todos los tiempos y mi historia, que trato de olvidar poco a poco.
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Crónicas Del Tiempo
FantasyDespués de la fundación del universo, Los Creadores, crearon cuatro clanes, responsables de mantener al cosmos estable. Los cuatro clanes estaban dirigidos por La Vida, La Muerte, El Tiempo y El Espacio. Los cuatro clanes vivían en paz, gozando de t...
