-Todo va a ir bien-le dije a mi madre en el momento en que salimos del hospital.
-Ro, mi vida, te mentiría si fueras más pequeña, pero debes saber que tener cáncer de mama en etapa 3 casi 4, no es buena señal-me respondió, y me miro dulcemente, pero pude ver un destello de terror en sus ojos.
-Sí, pero vas a empezar quimioterapia y radioterapia, e inclusive te van a operar-le dije tratando de ser tan positiva como lo es ella siempre.
-Si amor-responde ausente, subiendo al auto.
Me quede en silencio, que quería decir eso?. Ella va a morir?; La mire, imposible que esta mujer este tan cerca de la muerte, incluso que tenga cáncer, sus ojos color miel como los míos seguían manteniendo su jovialidad, su pelo negro largo y lleno de rulos grandes se notaban fuertes, su piel pálida no se veía dañada, como podía estar sucediendo esto?.
-Y lo hará, ya vas a ver-le dije tomando su mano y sonriéndole, ella me respondió la sonrisa y arranco el auto.
En cuando llegamos a casa, tome mi celular y le mande un mensaje a Martin.
Yo:
Volvimos del hospital, mamá tiene cáncer.
Amor:
No puede ser, queres que vaya a tu casa?
Yo:
Por favor.
Dejé el celular en la mesa y vi que mi madre salía de su habitación con su uniforme de trabajo, una túnica blanca, ya que es maestra.
-A dónde vas mamá?-le pregunte.
-A trabajar amor-me dijo rápidamente tomando su cartera, la mire a los ojos para entenderla más, tuve que bajar la mirada ya que yo soy más alta que ella.
-No, no puedes ir-le dije tomándola del brazo deteniéndola.
-Si tengo, quiero ir a explicar que va a pasar, y además quiero tener un último día con mis alumnos.
-Bueno, está bien-le dije abrazándola, ella me devolvió el abrazo y se fue, yo me quede mirándola por la ventana como se marchaba en el auto Fiat Palio Fire 1.3.
Cuando vi que se marchó me senté en la silla del comedor y comencé a llorar, sabía que una vez que comenzara no iba a parar.
Unos minutos después escuche el sonido del timbre y corrí a la puerta a abrir.
Un chico pelirrojo me esperaba en la puerta con los brazos abiertos, en los cuales me lance sin pensarlo.
El me abrazo fuerte y me hizo caminar hacia atrás, para quedar dentro de mi casa, y luego cerró la puerta, yo sentí que seguíamos caminando hacia atrás, hasta que caímos sobre el sillón.
-cuéntame que tiene?-me dijo acariciando mi cabello.
-Tiene cáncer de mama en etapa III, está en la penúltima etapa amor-le conté entre sollozos.
-Entonces aún se puede hacer algo, verdad?-me pregunto con una sonrisa, tratando de subirme el ánimo.
-Sí, pero lo agarraron bastante tarde-le respondí jugando con sus dedos.
Él se quedó en silencio mirándome a los ojos, supongo que pensando en que responderme.
-Lo último que se pierde es la esperanza-me respondió con calma.
Mis ojos volvieron a llenarse de lágrimas y comencé a llorar de nuevo, el volvió a abrazarme y oculte mi rostro en su pecho. La frase que él había dicho, era algo que mi madre siempre decía en momentos feos.
CITEȘTI
Dolor y felicidad.
DragosteUna joven recibe la noticia de que su madre tiene cáncer de mama, a partir de ahí su vida sera un pico de emociones, donde su meta sera alcanzar la felicidad que una vez tuvo.
