El final

85 10 5
                                        

Mis ojos se sentían más pesados de lo que normalmente estaban. La luz entraba por el ventanal y pegaba justo en ellos, obligándome a abrirlos de forma tortuosa.

Otra noche llorando en mi pequeña habitación. Sin nadie a quién poder abrazar. Si, tenía a Renji a mi lado y así creí que sería feliz, pero después del tiempo me di cuenta de la cagada que había hecho con mi vida.

Tenía una hermosa hija que amaba con todo el corazón. Era tan linda y valiente. La perfecta combinación de su padre y su madre.

Fui feliz durante muchos años, me sentía cómoda al lado del teniente del sexto escuadrón, tanto que me entregué a él y le concebí a la princesa más bella del universo. Pero fue dentro de hace poco que me di cuenta que toda mi alegría era una farsa.

#######

Dos meses atrás.

Me dirigía a la casa de los Kurosaki. Ichigo me cito ahí para poder charlar sobre algunos temas relacionados con lo espiritual. Yo acepté porque no tenía ningún problema con él ni con su compañía. Había pasado un año desde la última reunión de amigos que tuvimos para poder ver a Chad y me sentía nerviosa de volver a ver su rostro.

La última ocasión me sentía intimidada por Orihime, ella realmente se volvió muy hermosa, y no es como si no me sintiera bonita, pero me puse a pensar en que jamás habría tenido una oportunidad con el pelinaranja. Orihime era mucho mejor que yo;  eso me deprimía.

Cuando llegue llame a la puerta y me abrió de forma muy rápida, (parecía como si esperara el timbre desde hace horas. *Pensé*)

- Hey - Saludo Ichigo, y me invitó a pasar con un movimiento de mano

- ¿Cómo has estado, fresita? - Saludé yo cuando entre a la residencia. - ¿Y dónde están los demás?

- Yuzu y Karin estan en el instituto. Papá salió a uno de sus cursos. Orihime fue a ver a Tsuki y bueno, Kazui está estudiando con un compañero. - Se rasco la cabeza en signo de incomodidad.

- ¿Piensas aprovecharte de mi o por qué me has citado estando solo? - Hice una pose infantil juntando las manos sobre mi pecho y poniendo un rostro ofendido más falso que mis sentimientos hacia él.

- ¿De qué demonios estás hablando, enana?. - Jalo las mejillas de la joven en señal de "castigo"

- ¡Detente pelo de zanahoria! - Intentaba zafarme de Ichigo, pero se sentía tan bien pelear de nuevo por cosas o comentarios absurdos que mis intentos eran sin fuerzas.

Después de varios minutos tomamos asiento en su habitación. Como en los viejos tiempos. Era tan nostálgico estar ahí que me daban ganas de meterme a su armario. 

Cuando llegue aquí estaba bien, pero recordar tantas cosas hizo que mi mente se metiera tanto en el pasado, anhelandolo, y acarreando con él sentimientos que alguna vez intente enterrar.

- Toma - Me ofreció un vaso con agua. Desde minutos atrás el ambiente era tenso.

- Gracias - Tome el vaso.

- ¿Recuerdas los viejos tiempos, Rukia? -Se apresuró a hablar él

- ¿Cómo podría olvidarlos? - Conteste con tristeza.

- Sabes... A veces pienso que los dos nos equivocamos...

- ¿A qué te refieres, Ichigo?

- A nuestras vidas. Las apresuramos tanto, Rukia. - Su vista se dirigió hacia aquella pequeña mujer.

- ¿Apresurar? - Yo verdaderamente no entendía a que se refería y a dónde quería llegar.

- Tú te casaste con Renji. Recuerdo ese día - Ignoro por completo la pregunta de la pelinegra - Yo estaba tan feliz por ti... O al menos eso me hice creer. Cuando te vi caminar a sus brazos sentí un vacío enorme. Sólo pude ver tu rostro y agradecer al cielo que me permitió conocerte, pero al mismo tiempo le reclamaba que te estuviera alejando de mi. Sabía que era muy tarde, pero tú te veías muy feliz, Rukia, realmente te veías feliz; y quizá lo seas. Eso me alegra. Pero yo no lo era, yo no lo soy.

Mis ojos se abrieron como platos por la sorpresa. Todo lo que me confesaba me provocaba un palpitar de pecho muy rápido, y una respiración agitada. Ella no estaba feliz en ese momento. Recordó el día de su boda y la felicidad que le causo, pero esto le estaba haciendo entrar en razón. ¿Realmente era feliz?

- Yo no supe que hacer, Rukia. Renji me dijo que le confesara mis sentimientos a Orihime y sentí una impotencia de gritarle que mis sentimientos eran hacia su mujer. Pero al final lo hice, estaba lastimado, me dolió verte caminar hacia el altar y que el hombre que te recibiera no fuera yo. La cagué y lo acepto, pero no puedo seguir cargando con estos sentimientos, aún te amo, y creo que siempre lo haré...

Estaba triste, me sentía muy mal y no sabía que decir. Y no pude hacer nada más que besar al hombre de mis sueños, a Ichigo. Lo bese por primera y última vez. Simplemente me lanze a sus labios en un beso torpe por los nervios, que se fue transformando en uno pasional con ayuda de la fresa. Tantos sentimientos estaban ahí y ahí se quedarían. Ya era muy tarde para restroceder. Quizá sí él se hubiera impuesto en la boda ella habría corrido a sus brazos. Pero ya no solo eran ellos. Tenían hijos y los amaban.

Cuando el aire se agotó y nos vimos obligados a separarnos confesé - Yo también te amo, Ichigo. Siempre lo haré, pero ya es tarde. Ambos lo sabemos. Esto quedará aquí y trataremos de ocultar este amor.

- Yo no puedo hacerlo, Rukia... Te necesito a mi lado.

- ¿Y si nos descubren?

- Correremos el riesgo. Por nuestro amor. Y si nos descubren tomaremos a nuestros hijos y correremos, Rukia.

- No puedo hacerlo, Ichigo... No puedo hacer sufrir a mi -dije la última palabra con pesar, me estaba matando- a mi familia.

- Entonces que esto dure un poco más, Rukia. - Los ojos de ambos derramaron lágrimas mientras sus labios se unían. En ese lugar acepataban las mierdas que le hicieron a sus vidas. Disfrutando de su único y último momento íntimo juntos. Tratarian de borrar sus mentes todos esos maravillosos recuerdos y gratos sentimientos.

#######

- Aceptare las consecuencias de mis actos. Intentaré ser feliz sin Ichigo y saldré adelante. Porque Renji  Ichika no se merecen esto. -Tome aire y limpie mis lágrimas. Ni siquiera yo lo creía, sólo estaba fingiendo. Y así fingiendo fui con él, hablando conmigo misma para ser fuerte y seguir adelante como si nada hubiera pasado.

- Buenos días, Renji. - Bese la mejilla de mi marido- Ichika y yo te preparamos el desayuno con mucho amor.

Renji no soporto el no abrazarlas por aquel acto y las acurrucó en sus brazos. ¿Quién era ella para romper su ilusión de familia? Ella lo ilusiono y sabía que ellas eran lo único que tenía y realmente le importaba

- Las amo. Son el amor de mi vida. No sé que sería sin ustedes...

Y yo, con un nudo en la garganta correspondi. - Nosotros también te amamos, Renji.

Nuestros labios se unieron. Y no pude sentir lo mismo que con Ichigo. Ahí supe que había hecho mal mi vida.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Aug 05, 2018 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Vidas equivocadasStories to obsess over. Discover now