-¡Vamos Max ! Llegarás tarde a pociones, y no te conviene, gracias a mi Snape te tiene en alta estima, no la pierdas si no quieres perder puntos para tu casa.
-Aún así Ravenclaw los recuperaría- le resté importancia.
Maphalda me miró con incredulidad y por encima del hombro, como siempre.
-Oh bien... ya que no te sirvo de ayuda buscaré a alguien mejor con quien estudiar, estoy segura de que cualquiera de los que están sentados en esta sala estarán encantados de tenerme como compañía.
Ella se levantó y fue a buscar otra mesa donde hubiera alguien que le diera conversación y le "ayudara" con los deberes.
Terminé de recoger mis cosas con rapidez y me aproximé a Maphalda.
-¡Espera! ¡Maphalda!- ella era una pieza muy importante en mi vida y me aterraba el hecho de que una de sus constantes bromas sobre el fin de nuestra unión se hiciera realidad.
Ella se volvió de nuevo hacia mi con los brazos cruzados y la barbilla bien alta.
-¿No tenías que ir a pociones Max?- preguntó fingiendo preocupación.
-Si...pero...tu también...
Maphalda sonrió igual que cuando tramaba algo.
-Max... no necesito ir a clase de Pociones porque Snape es el profesor. Te lo he dicho muchas veces.
Yo bajé la mirada al suelo y me di la vuelta para salir de la biblioteca.
-¡Max!- se me aceleró el corazón cuando la pelirroja me llamó. Rápidamente me giré para mirarla directamente a sus grandes ojos verdes.- Quiero verte a la hora de cenar, tengo que proponerte algo.- volvió a sonreir- Hasta entonces no me eches de menos.
Se giró para volver a hablar con los chicos que había en la mesa, ella giraba uno de sus rizos con su dedo una y otra vez mientras sonreía de aquella forma en la que nunca me había sonreído a mi.
"Te echaré de menos hasta entonces Maphalda" pensé "Siempre lo hago"
Por supuesto Snape no se sorprendió por la ausencia de Maphalda, ni tampoco ninguno de los alumnos pareció echarla en falta. Pero el último asiento de la izquierda estaba vacío y todos lo sabían.
La clase pasó con lentitud y la siguiente, la última clase del día fue peor que la anterior.
Pese a mis buenas calificaciones, las clases para mi eran monótonas y lentas, menos cuando estaba Maphalda, ella hacía que todo fuera más fácil, más divertido, con su luz especial la cual la mayoría decidían ignorar y otros muchos desconocían, pero éramos unos pocos los que realmente apreciabamos esa luz, y yo lo hacía de la forma más profunda que se podía.
Para casi todos, Maphalda Weasley era solamente "una Weasley en Slytherin", para algunos era la chica más guapa de Hogwarts, y para mi era la chica más perfecta que había conocido jamás y mi admiración hacia ella era infinita.
La cena la pasé como la mayoría de los días, compartiendo aire con personas que habían sido seleccionadas en la misma casa que yo. Entre ellos, Lucas y Sarah, quienes no eran malas personas, pero estaban demasiado centrados en superar a las demás personas en sus calificaciones, y más en la época del año en el que estábamos cuando se acercaban los T.I.M.O's y sus ansias de superación estaban más a flor de piel que nunca.
Terminé y me levanté para alzar mi vista hasta la mesa de Slytherin para localizar a Maphalda.
Ella, como siempre, estaba sentada con su ligera cena ya terminada y un grupo de chicas necesitadas de atención a su lado y chicos babeando en frente de ella.
CZYTASZ
Maphalda Weasley
FanfictionPequeño relato donde cuento como sería la vida de Maphalda Weasley en Hogwarts. Maphalda Weasley es un personaje creado por JK Rowling en 1993, iba a ser incluído en la cuarta entrega de la saga de Harry Potter, pero debido a diversos problemas no p...
