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-¡Anda Camus¡ Quiero descansar, estoy hambriento y me harta seguir caminando sin sentido. Ojalá Athena me pague por esto...

-En tus sueños, Milo. Y por favor ya deja de quejarte, que pronto llegaremos al lugar donde te prometí que iríamos.

-¿Eh? ¿Y en ese lugar habrá buena comida?

-Por su puesto, es la cafetería más concurrida de París, sin embargo, han abierto dos sucursales más... Andando bicho, ya falta poco.

-Eso siempre dices hielera.

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-¿Te gusta? Este té lo mande a traer de Inglaterra.

-¡Des es perfecto! Es muy suave y de aroma relajante. Por cierto, hoy que es nuestro aniversario, ¿Te gustaría hacer algo? Lo que tu quieras.

-Ay Leo... Bueno si hay algo que me encantaría hacer... Jijijiji, pero hay mucho público...

Se acercó más a él susurrandole muy despacito al oído, cosa que provocó un placentero escalofrio en el moreno.

-Des, estas haciendo trampa... Pero te tomo la palabra, mi amado...

Un beso lento pero romántico se habían dado, no importaba que todos los comensales en el café los vieran, era la excusa perfecta para seguir alejando a todos esos molestos acosadores, y que ahora ya eran muy pocos los que seguían insistiendo.

La campanilla sonó, señal de que alguíen había entrado al lugar.

-¿Es aquí? Vaya, debía imaginar que era igual de aburrido que tu, Camus.

-Cállate por el amor de Athena... Mejor tomemos asiento.

Al Café Ardent, unos tipos entraron, un rubio y un pelirrojo. Ambos no mayores a los 22 años, parecían unos sujetos sin gracia, sin embargo los dos, llevaban en sus espaldas, unas cajas de oro macizo. Eso era un tanto inusual por estos lados.

- Bonne journée, bienvenue au Café Ardent. Mon nom est Des et je possède l'endroit ¿Que voulez-vous commander?

Des llegó a la mesa de aquellos hombres y les dio la bienvenida al café. El único que entendió todo fue Camus, pues él nació en Francia y su lengua materna no la había olvidado, cosa contraria a Milo, su cara de confusión le decía todo al de tez pálida y extrema delgadez.

- Merci beaucoup, vous êtes très aimable. Je voudrais deux spécialités de la maison, et aussi une bière pour lui, s'il vous plaît.

- Très bien, ils apportent immédiatement votre commande, avec permission.

Des se fue de inmediato hacía la mesa donde estaba su pareja. No lo sabía bien, pero algo en esos dos no era normal, o al menos así se sintió cerca de ellos.

-¿Pasó algo?

-... Nada realmente, pero...

-¿Pero...?

-... Hay algo extraño, esos sujetos... En fin, descuida Leo querido, todo esta bien. Lo prometo.

-Bien si tu dices, entonces ¿Nuestro acuerdo sigue en pie?

-¡Por su puesto!

Des le guiñó pícaro al de ojos Charteurse y después se fue por la comida de sus comensales, mientras tanto...

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⏰ Last updated: Mar 07, 2021 ⏰

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