Encuentro

213 26 26
                                        

Era una tarde lluviosa, un joven de piel clara con el pelo blanco con acentos color rojo y ojos azules acababa de cerrar su cafetería, lo había hecho algo temprano porque tenía que visitar a un amigo que vivía a unos minutos de allí.

A él la lluvia siempre lo ponía triste, por el hecho de que fue un día lluvioso en el que había perdido a sus padres por culpa de un accidente automovilístico, aquello había pasado cuando tan solo tenía 6 años, desde ese momento estuvo a cargo de sus abuelos.

Se encontraba afuera de su cafetería, observando con algo de pesar como las gotas de lluvia caían sobre la calle, dio un pequeño suspiro para después abrir su paraguas, pero antes de que pudiera hacerlo por completo una persona había llegado corriendo, quedándose a su lado mientras trataba de normalizar su respiración. El peli blanco con acentos color rojo lo miró con curiosidad, y no paso por alto su sorpresa al notar como el agua escurría de toda la ropa de aquel sujeto, el cual llevaba puesto un chaleco con capucha de un color café opaco.

Cuando éste se dispuso a retirar su capucha, quedó totalmente embelesado, pues el otro sujeto resulto ser alguien muy llamativo, su piel clara con cabello grisáceo había llamado su total atención.

– Es... ¿Estas bien? – Preguntó finalmente con algo de nerviosismo, llamando la atención del otro.

–Uh? ¿Me decías a mí? – Dijo indicándose hacia sí mismo mientras se volteaba para mirar al contrario.

­–Eh... p-pues sí jeje es que estas todo mojado– Sonrío tratando de quitar su nerviosismo, el otro solamente miro sus ropas y dio un largo suspiro.

–No pensé que la lluvia me tomaría desprevenido a medio camino– Entonces miró que la cafetería estaba cerrada, algo que pudo notar quien estaba a su lado.

– ¿Vino para comprar algo de la cafetería? – .

El peli gris se cruzaba de brazos, ¿tanto había corrido para al final no comprar nada?–Sí pero... veo que está cerrada ¿Usted también venía a lo mismo?–

–No jeje yo soy el dueño, lamento que tuvieras que venir por nada, pero ¿Qué tal si vienes mañana? Te juro que te prepararé algo muy delicioso y es-pe-cial– Dijo guiñando un ojo, causando un pequeño sonrojo al contrario.

–C-claro... eh... ¿Cómo se llama?­­–

–Soy Takeru Homura, ¿y tú?–

–Specter Vincent, mucho gusto Homura-san –Extendió su mano la cual fue tomada por el nombrado.

–Igualmente jeje, pero solo llámame Takeru–

–De acuerdo Takeru-san, entonces puede llamarme por Specter–

Ambos sonrieron y son darse cuenta, un cálido sentimiento empezó a nacer.

Solo di que me amasStories to obsess over. Discover now