- ¿Tienen todo? Sus boletos, identificación - decía la nerviosa mujer verificando todo por tercera vez – equipaje... ¿Qué me dicen del idioma? ¡Ninguno de los dos habla español! – al instante los nervios se incrementaron
-Lo tenemos todo Tía Cass - dijo el chico de cabello revuelto mientras rodaba los ojos, aunque no podía culparla este sería el viaje más largo que haya hecho estando separado de ella, pero no debía preocuparse no iba solo. – y por el idioma no te preocupes, muchas personas saben inglés, además no hay nada que un celular con internet no pueda arreglar
-No te preocupes Tía Cass, todo está en orden, Hiro y yo lo tenemos todo bajo control - dijo el otro chico presente al mismo tiempo que pasaba un brazo por los hombros de su amigo – oh y si puedes díselo al abuelo de paso – pidió, su abuelo no había podido venir a despedirse por lo que lo habían hecho la noche antes del vuelo
-Oh Kubo me alegra tanto que tu vayas con él, no sé qué haría Hiro sin ti, seguro que tu abuelo está tranquilo y no se preocupa por ti al saber lo responsable que eres - la mujer se lanzó a apachurrar las mejillas del chico con el parche
-Seguro está pegado al teléfono esperando a que lo llame en cuanto llegue – sin poder evitarlo, en su mente llego la imagen de su abuelo llevando el aparato que tanto odiaba por todos lados – y en cuanto a Hiro... Lo más seguro es que se olvidaría de comer y moriría de hambre - rio Kubo a pesar de que sus mejillas estaban siendo machacadas. Cass le recordaba mucho a su madre.
-Eso solo paso una vez! ¡una! ¡Y no pueden evitar recordármelo todo el tiempo! - exclamo Hiro frustrado, no era la primera vez que tenían esta conversación
-Hiro Baymax casi entra en corto circuito al saber que su paciente más importante estaba en un estado de inanición y casi al borde de la muerte! - dijo kubo con exagerados ademanes
-Por favor, no fue para tanto - Hiro intentaba restarle importancia al ver la mirada que le dirigía su tía, pero Kubo disfrutaba de molestarlo.
Por suerte (suerte para Hiro) en las bocinas del aeropuerto sonó la primera llamada para el vuelo que por casualmente era el suyo. Hiro casi festeja ahí mismo, pero eso solo hubiera hecho que su tía se molestara mas con el y le hubiera dicho el típico "hablaremos cuando vuelvas"
-Oh miren la hora - dijo Hiro mirando su muñeca donde era obvia la falta de reloj - fue genial que nos trajeras y te quedaras con nosotros mientras pasaba el tiempo Tía Cass, pero creo que es hora de que nos marchemos o se nos hará tarde para tomar el vuelo – dijo fingiendo lastima por la inminente despedida
-Mhum – murmuro Cass obviamente incrédula por la pobre actuación de su sobrino – recuerden llamarme cuando lleguen al aeropuerto y lue-
-Y luego cuando lleguemos al hotel, y cuando decidamos cambiar de lugar turístico y si se puede cada que recordemos que existes – recitaron ambos chicos al mismo tiempo sabiéndose el sermón de memoria pues casi todo el camino desde la cafetería al aeropuerto habían escuchado lo mismo
En ese momento volvió a sonar el altavoz del aeropuerto llamándoles nuevamente a los pasajeros del vuelo por lo que aun en contra de los deseos de la Tía Cass, ambos chicos se despidieron de ella prometiendo nuevamente llamarla en cuanto llegaran a su destino. Cass sabía que ambos estarían bien después de todo esos dos muchachos eran demasiado listos y siempre se las arreglaban para salir de cualquier adversidad.
-No estas emocionado? – pregunto Kubo mientras le entregaba el boleto a la azafata
-Claro que sí, pero tu... ¡parece que estas a punto de estallar de emoción! – dijo Hiro divertido al ver la expresión de niño en navidad de Kubo
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Por obra del Destino
FanfictionLeo y Kubo se conocieron en uno de los tours donde el mexicano trabajaba mostrándole Puebla a los turistas, Kubo iba acompañado de Hiro, pero en un momento dejo de prestarle atención para mirar al castaño que bromeaba con los demás turistas. Su ojo...
