La llamaré A.
La única certeza que tengo es que yo la quiero. Los sentimientos ajenos nunca los podremos conocer, pues estos no se expresan nunca en su real magnitud a través de gestos o actitudes. Yo la quiero, pero estoy seguro que en algún momento dejaré de hacerlo, porque nuestros deseos y sentimientos cambian . Entiendo que esto ocurrirá pero este no es el momento del final. Apenas empieza, por eso tengo miedo y estoy inseguro. Temeré en todo caso el día en que A. ya no represente nada, pues ese día entonces estaré empezando a ya no quererla, a considerarla una persona habitual y por tanto prescindible.
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Simple poesia de un adolescente.
PoetryY es que...me pregunto qué haces para permanecer tan tranquila;tan llena de paz, tan llena de vida,llena de todo lo que me fascina. Ojos que no hacen dudar de la existencia del creador, y de toda su maravillosa omnipotencia. Ojos que revelan el exi...
