Me temblaban las piernas, mis manos comenzaban a sudar como nunca antes lo habían hecho. Mi corazón decidió latir muchísimo más rápido que lo común y mis uñas sufrieron ser devoradas por unos ansiosos dientes. El coche se detiene y mi mente empieza con los cuestionamientos. ¿Estaba seguro de lo que estaba haciendo? ¿Sera que esta decisión fue la correcta? ¿Hasta qué punto servirá lo que estoy por hacer?
Sin escuchar lo que el chofer de aquel taxi me decía, dejé en su mano el dinero y me bajé. En un abrir y cerrar de ojos, mi única compañía en aquella aventura se había ido. Estaba solo, pero sabía que debía hacerlo de esta manera. Me cargué la mochila a los hombros y di el primer paso de algo que cambiaría radicalmente mi vida.
El olor se sentía desde fuera de la casa, y es que ni el tiempo pudo limpiar lo que el destino había hecho con nosotros. Caminando muy despacio me encuentro con lo que anteriormente era una puerta de color blanco nieve. Hoy estaba de color negro, como aquella sensación que residía en mi pecho. Dos bandas amarillas de plástico la cruzaban indicando señales de peligro. ¿Qué más peligroso que lo que habíamos vivido? ¿O era una señal de lo que estaba por pasar? Decidí ignorar mi abrumadora mente y romperlas. Ese fue el primer gran momento de esta aventura, encontrarme parado frente a frente con mi pasado. Un paso al frente y el crujir de la madera retumbó en mi corazón. Ya no había vuelta atrás, necesitaba hacerlo.
YOU ARE READING
Cenizas
FantasyUn viaje, un reencuentro, una aventura con lo que uno jamás puede escapar: su pasado.
