Escucho a lo lejos a mi mamá gritando mi nombre, había sido una noche larga después de irme de fiesta con mis amigas y realmente no quería abrir los ojos ni mucho menos levantarme de la cama, pero teníamos planeada una salida al cine en familia, así que entró mi madre a mi habitación pidiéndome que me apurara porque se hacía tarde para la función; no tuve más remedio que levantarme de cama, para bañarme lo más rápido posible y arreglarme para irnos.
Salí de la ducha y recuerdo que agarré lo primero que vi; un short café de talle alto, un payasito negro escotado y mis zapatos flats del mismo color que mi short, ni siquiera sequé mi cabello, sólo lo cepillé rápido, me puse perfume, crema corporal, desodorante y baje las escaleras corriendo porque mi familia me estaba esperando en el auto.
Llegamos a la plaza, era tarde, y si, fue mi culpa; pero compramos boletos para la siguiente función, esa función comenzaba 1 hora más tarde, estaba aburrida, era Febrero y en fuera de la plaza había unas letras gigantes que decían LOVE, le pedí a mi hermano me acompañara a tomarme una foto en las letras gigantes (aunque yo ni siquiera tenía novio) pero en mis años de soltería yo decía que el mes del amor no sólo se festeja con tu pareja, sino con la gente que quieres; mi hermano me ignoro por completo porque quería que nos tomáramos una foto familiar, le pidió a un desconocido que nos retratara; así que mis papás se sentaron en una banquita junto con mis abuelos, a la orilla se puso mi hermana con su novio y yo pues, me puse en cunclillas frente a mi papá sonriendo a la cámara, y sentí una mirada, esa mirada hizo que la buscara, cuando me percaté de quién me estaba viendo, sonreí.
Era un chavo guapo, que trataba de jalar unos cristales enormes, estaba abriendo una cafetería, pero me miró y lo miré, me perdí en su mirada; escuché un -Oye, la de café- supuse que era yo así que giré la mirada y era el desconocido que nos iba a tomar la foto familiar, mi hermano sólo me dijo -Azul, voltea- el desconocido nos tomó la foto y mi papá le agradeció; giré a ver en donde estaba el chavo guapo que se había quedado mirándome pero ya no lo ví, le pedí a mi hermano ir a las letras para tomarnos una foto juntos y ahora sí, asintió.
Comenzamos a caminar hacia las letras gigantes, yo iba adelante y mi hermano con su novia atrás de mí, pasamos por la cafetería y yo con la mirada intenté buscar a ese chavo guapo, el cual no vi, la novia de mi hermano nos tomó la foto y mi hermano al revisar la fotografía se dió cuenta que ya iba a comenzar la función, así que regresamos a la banquita en la que nos fotografiaron y volvimos a pasar por la cafetería y volví a buscar a ese chavo guapo, el cual volví a ver, cuando se percató que lo estaba buscando él sólo me sonrío y me sonrojé, sólo me quedó sonreír con pena.
Salimos de la función y ya no lo ví, me fui a casa con mi familia, me olvidé de él; seguí mi vida, salí con mis amigas, seguí con la escuela...
YOU ARE READING
Cuando el verdadero amor llega
RomanceEsta es una historia de amor que te hará suspirar, soñar, reír e incluso llorar... Nuestras vidas ya están escritas; quienes llegan, quienes se van. Debemos de estar conscientes de que las cosas suceden una sola vez, pero, ¿qué pasa si estamos desti...
