Los otorgadores

0 0 0
                                        

Los del otro lado.
Existía una mansión, un lugar muy muy grande, demasiado diría yo. En ese lugar existía otorgadores, ellos eran quienes premiaban a cada adolescente o joven conforme a lo que era o quería ser, por ejemplo si había una adolescente que quería ser buena nadadora y, si cada vez practicaba más para serlo era ayudada para eso y así poderse convertir en una buena nadadora.
Había también otro tipo de otorgador, era quién quería que todos estén en buen camino, que sean sanos, era quién ayudaba a quienes querían cambiar para “bien (en mi concepto de bien)”. Ella era quién buscaba fuera de esa mansión, en el otro lado algún expediente muy oculto, si estaba muy oculto era porque quería cambiar y los del otro lado no querían perder a alguien.
En el otro lado también estaban otros otorgadores que para diferenciarlos les voy a decir los del subterráneo que estaban atrás de que los jóvenes y adolescentes perdidos sigan en eso, mostrándole que eso era lo mejor. Por ejemplo si un adolescente robaba le daba más ideas donde y como, también de como escapar y que era sencillo. A otro que se drogaba le mostraba más tipos de drogas y lo “bien” que lo hacía sentir. Su lugar era la ciudad subterránea. En muy malas condiciones, en esta ciudad podían estar ambos lados ya que era donde se compraban regalos y donde se obtenía mucha información de las cosas nuevas que iban apareciendo.
Este otorgador que quería ayudar a los que querían cambiar escuchó el rumor sobre una adolescente que estaba indecisa sobre una decisión que tomar. Así que con la excusa de bajar para buscar información sobre algo encontró un expediente oculto, obviamente lo guardo y se lo llevó, luego al leerlo se puso en compromiso de hacer lo posible para ayudar, se puso a hablar con otros. Tenía que hacerlo bastante en secreto para que los otros no se enteraran antes de tiempo. Por más que intentaron los del otro lado se dieron cuenta bastante rápido y ya no había nada que hacer. Fue otro adolescente más comenzando a robar para poder tener drogas.
Así como había quienes querían recuperarse también había quienes pasaban al otro lado, quienes estaban en camino o en el medio, donde nadie los podía reclamar y no podían ser ayudados, solo se los podía informar sobre sus decisiones. Tenían que caminar solos ellos para estar en un lado u otro.
Le llegó un expediente, ella (la otorgadora que se encarga de que pasen a ese lado bueno) cree que de tanto trabajo que hacen y cada vez mejor son recompensadas con otros tipos de trabajos, como poder estar en el camino cada vez más, pero los del subterráneo también pudieron lograrlo.
Al leer el expediente no lo podía dejar pasar. Los del otro lado se enteraron y estaban muy molestos por no haberle llegado eso a ellos, así que empezaron a ponerse en marcha indirectamente.
En ese expediente era un niño quién se hizo ver, de tantas ganas de nacer que tenía, por esas ganas fue que llegó eso, diciendo que va a poder ayudar a que ella se encuentre mejor y no tan sola, no tan perdida, aunque tenga momentos en que no se sienta nada siempre va a estar para recordarle que por ella vive él o ella. Así que se pusieron en marcha, buscando a la adolescente, su ámbito donde vivía, que hacía y básicamente su entorno. Empezaron a buscar información para hacérsela llegar de lo que es tener un hijo, el apoyo que va a tener.
Mientras los del otro lado también empezaron a hacer lo suyo, haciendo que se sienta mal, haciéndole ver que por eso no va a poder seguir su vida de la manera que quería ser lo, que no va poder sola. Hicieron una ley para abortar, para que se sienta “acompañada” en esa decisión, mostraban que había “miles de casos” y que no se arrepienten, que no tenía nada de malo que era seguro y pudieron seguir con sus vidas.
Los otorgadores buscaron amistades para mostrarle y que pasaron por eso y decidieron no abortar y que hoy en día eran muy felices con sus hijos, que no fue fácil pero fue lo mejor que pudieron hacer y que no se arrepienten. Lo intentaron pero no pudieron impedirlo, ésta adolescente ya había decidido, decidió elegir, aunque muy insegura, eligió lo “legal y seguro”, legal lo fue pero no seguro, no salió todo bien, ella no salió, falleció.
Ahora cada lado seguía con lo suyo, a la expectativa, un lado porque no quería perder y el otro quería ganar.
Alguien nuevo llegó al lugar, no sabían que hacía ahí, le preguntaron y ella tampoco sabía, así que la llevaron a un lugar más seguro dentro de la mansión. Una vez en lo seguro ella habló de lo último que recordaba.  Llegó una persona del subterráneo diciendo que venían a buscar algo que les pertenencia, que si no se lo daban ellos iban a buscar la manera de quitárselo.
Luego de contarles lo sucedido todavía no entendían el por qué o para qué. Si, ella tenía que ir para el otro lado, iba a ser quien esté de tras de las chicas que lo querían hacer para decirles que tienen apoyo. Cada vez que aparece alguien nuevo es porque es una acción nueva y hay que instruirlo, muy pocas veces ocurre eso, es cada vez que el mundo hace algo nuevo. Se preguntaban si ella tenía que ir para el otro lado porque apareció en medio, ¿será que podía elegir? Le contaron como es todo ahí, como supieron de ella por el expediente,ella estaba muy desorientada, no sabía por qué ella fue elegida. Fue elegida porque luego sabía que se iba a arrepentir, pero no se le dio la oportunidad, no llegó, ahora su rol sería ayudar que otras chicas no pasen por eso, impedir que crean que es seguro. Ella decidió ya vio y quería quedarse de ese lado pero, ahora los del otro lado la reclamaban, pero ella ya decidió. Ahora ella debe mostrar que no se está solo, que alguien espera para poder nacer para que tenga compañía, ahora ella buscar dar ese apoyo para otras, nunca se está solo.

Vous avez atteint le dernier des chapitres publiés.

⏰ Dernière mise à jour : Jun 29, 2018 ⏰

Ajoutez cette histoire à votre Bibliothèque pour être informé des nouveaux chapitres !

Los del otro lado.Des histoires addictives. Découvrez maintenant