Empezaré por presentarme, aunque no sé cómo hacerlo, ya que no tengo un nombre al que poder llamar propio, porque desde que me alcanza la memoria he estado yo sola contra el mundo. Nunca he tenido a nadie a quien llamar padres, nunca los conocí, ni a ellos ni a nadie.
Siempre he vivido sola en este inmenso bosque, rodeada de naturaleza y animales. Las pocas veces que he visto acercarse a un humano por aquí he permanecido escondida, porque siempre he estado sola y espero que así siga siendo.
Mi vida se basa en estar rodeada de los cientos de animales que aquí viven, yo los cuido a ellos de los posibles cazadores y ellos de alguna manera se encargan de que a mí no me falte nunca nada.
Supongo que eso es debido a que desde que me conocieron notaron algo diferente en mí, algo que ni yo misma sabía que existía, pero que descubrí cuando tenía diez años.
FLASHBACK
Hace 6 años
Estaba en un claro del bosque en el que me encantaba estar, jugando tranquilamente con un ciervo que se me había acercado. Cuando de pronto escuchamos el pequeño sonido de una ramita romperse. Yo giré sobre mis talones, pero ya era tarde, había un cazador que acababa de disparar al ciervo con en el que segundos antes había estado jugando.
Con el sonido del ciervo al caer, el cazador levanto su mirada y la fijo en mí. Instintivamente eché a corren en dirección contraria a esa persona de cabello castaño y ojos de un tono casi negro. Llevaba un abrigo de piel, vaqueros y unas botas de montaña.
Ante mi reacción el cazador bajó la escopeta que apuntaba en mi dirección y empezó a correr tras de mi. Yo intentaba ir al máximo que mis cortas piernas alcanzaban, pero en comparación con el cazador mis pasos eran insignificantes. Se estaba acercando mucho y de un segundo a otro yo estaba en el suelo, y mi cabeza había chocado contra una piedra. Todo mi mundo se fue oscureciendo poco a poco.
*****
Empecé a despertarme y noté que me estaban cargando, me encontraba en la espalda del cazador. Inmediatamente forcejeé para que me soltase. Le di unos cuantos golpes hasta que por fin conseguí que me bajase al suelo y me fui de espaldas apartándome de él, hasta que choqué con un árbol.
El cazador dio un paso hacia a mí con las manos en alto -Tranquila, no te voy a hacer daño ¿Cómo te llamas? ¿Qué haces aquí tu sola? -probó a preguntarme, pero yo no tenía la más mínima intención de contestarle a ese extraño que se encontraba frente a mí, cosa de la que él se percató -Bueno pues no te puedes quedar aquí tu sola, te llevaré conmigo
Me apresure a negar con la cabeza, no quería irme con él, me encantaba vivir en ese inmenso bosque rodeada de los animales que me habían cuidado durante años.
Intentó nuevamente cogerme pero yo no le dejé, en cambio le empecé a dar patadas al aire para que no se me acercara. Eso pareció enfurecer le, me sujeto las piernas y me cargo de nuevo en su espalda esta vez yo empecé a chillar como alma que lleva el diablo, aunque sabía que nadie podía ayudarme.
Empecé a sentir como una gran furia se apoderaba de mí, ese hombre no me podía obligar a irme con él. Y que esperaba, que hiciera lo que un desconocido me dijera, no, no le iba a darle esa satisfacción.
De un momento a otro sentí un inmenso dolor recorrer todo mi cuerpo. Observe mis manos y estas estaban empezando a cambiar de forma, se volvían como las pezuñas de algún animal. Podía notar como cada hueso de mi cuerpo se rompía y como poco a poco mi cuerpo cambiaba por completo.
El cazador se vio obligado a soltarme por mi repentino cambio de aspecto y aumento de peso que debió notar en su espalda de un momento a otro. Sus ojos negros me miraban con un infinito temor, mientras que yo no entendía lo que me acababa de pasar. Bruscamente se fue alejando de mi andando hacia atrás, hasta que su cuerpo chocó contra el tronco de un frondoso y gigantesco árbol, de la misma especie que plagaba ese inmenso bosque.
Noté una ira ciega hacia el cazador, que no entendía de dónde provenía. Puede que estuviera enfada porque había intentado arrastrarme a la fuerza con él o por el hecho de haber matado al ciervo con el que breves minutos antes estaba jugando alegremente.
Esa ira iba en aumento, una parte de mi me decía que acabara con su vida que tenía la fuerza suficiente para hacerlo, pero otra totalmente contradictoria me decía que no era para tanto y que no merecía la pena. Intente hacer caso a este último pensamiento, pero a la vez no podía dejar que se fuera así como así. Me sentía impotente, yo no era una asesina y no se me ocurría otra solución a aquel problema.
Deseé con todas mis fuerzas que eso no hubiera ocurrido. De pronto comenzaron a aparecer en mi cabeza imágenes de la que acababa de suceder, pero con la peculiaridad de que la que lo vivía no era yo sino el cazador. Estaba viendo sus recuerdos, no entendía nada de la que me había pasado hasta entonces, pero me esforcé en que esta última hora se borrara de su mente.
Sin motivo aparente el cazador se quedó inconsciente, al principio me quede ahí, inmóvil, sin saber qué hacer. Al reaccionar, mis huesos se estaban volviendo a romper, pero dolía muchísimo menos que la primera vez. De un segundo a otro estaba en mi forma humana, tumbada en el suelo y desnuda.
Cuando me puse de pie sentí que el cazador se empezaba a mover. Decidí esconderme entre unos arbustos que había cerca, para observar lo que con todas mis fuerzas había deseado que sucediera.
El cazador se fue levantado, su expresión era de una profunda confusión -¿Qué me ha pasado? ¿Me habré quedado dormido? -siguió susurrando en voz alta para sí mismo, luego recogió su escopeta y se fue la dirección en la que antes me quería arrastrar a mí con él.
FIN DEL FLASHBACK
Mi vida cambio mucho desde ese momento, pero me he mantenido oculta a la vista de todos aquellos pocos que entraban en este bosque. He sabido sobrevivir sola y he descubierto infinidad de cosa que puedo hacer, pero no he visto a nadie que sea capaz de hacer lo mismo que yo.
.
.
.
Hace mucho que llevo escribiendo esta historia pero no consigo proseguir. Se que me puede quedar muy bien y espero que con sus ánimos consiga seguir escribiendo, tal y como me gusta
YOU ARE READING
Amethyst
WerewolfCarente de una familia a la que pertenecer, sin un nombre por el cual existir Sola con este mundo descarriado, viviendo por caminos indefinidos
