Capítulo único

8 1 1
                                        

Han pasado 3 años desde la batalla contra Cell, el mundo volvió a estar en paz, las personas volvieron a su rutina diaria, con la seguridad de que el monstruo no volvería, eso los tranquilizaba.

Excepto Gohan, se encontraba con la cabeza gacha escuchando los regaños que le daba su madre, intentando decirle que estudiar era lo único que podía hacer, convertirse en un gran investigador era el "sueño" de Milk, pero ¿y el de Gohan?.
La esposa de Goku nunca se molestó en preguntarle a Gohan en qué quería convertirse de grande.

—No, Gohan ya te lo dije, no puedes salir. Tienes que estudiar.— y así era, un parque de diversiones se había abierto en Ciudad Satán y Gohan quería ir tan sólo a verlo.

—Pero mamá...

—Nada de peros Gohan, ve a tu cuarto a estudiar.

—Pero Goten quiere...

—¡No metas a tu hermano en esto!.

—Si mamá.

Y con la cabeza gacha se fue a su habitación, no necesariamente a estudiar. Llorar fue lo único que hacía desde el sacrificio de su padre y exactamente fue por eso que dejó de entrenar, no importaba cuantos insultos recibía del señor Vegeta, no le importaban, seguía devastado. Después de todo creía que era su culpa todo lo ocurrido con Cell.

Abrió la ventana de su cuarto y sin pensar dos veces, se adentró al bosque volando hasta llegar a un lago para sentarse cerca de este último y llorar más.

—Papá...— dijo entre sollozos—¿por qué papá?

Nunca en su vida llorar por algo fue tan tortuoso como lo hacía ahora. Lo que no sabía, era que una chica, más bien una Androide que nunca supieron de su existencia estaba escuchando unos sollozos que no sabía de donde provenían.

Así que decidió seguir dichos sollozos, hasta encontrarse con el hijo del guerrero más "fuerte", digamos, del universo.

—Oye niño, ¿por qué lloras?— dijo poniéndose de cuclillas ante él.

—¿Por qué? —dijo con ironía— Hay demasiada razón para llorar— murmuró volteando a verla

—¿Como por un padre que puede ser revivido?

—¿Cómo sabes que lloro por él y no por otra cosa?

—Porque no hay otra razón para hacerlo, además, no te has preguntado por qué no sientes mi ki.

Limpió sus lágrimas con el antebrazo y mencionó —Es cierto, ahora que lo dices, no siento tu ki... ¿Acaso eres un androide?

—Y una construida por el loco de Gero.

—Pero sólo eran tres ¿cómo...?

—Exacto. Tres androides, recordemos que... Número dieciséis era un robot, y Cell... Bueno, él era un "monstruo".

—Entonces ¿quién eres tu?

—Oh, soy la hermana de número 16, eso si, no biológica, el parecido extraordinario que tenía con Dieciséis fue increíble para Gero que no dudó en convertirme en uno más de sus androides. Hasta se puso emotivo por eso— mencionó, murmurando lo último para sí misma.

—Pero... ¿Por qué no sabíamos de tu existencia? ¿Por qué no estabas en el laboratorio del Doctor Maki Gero cuando lo destruimos?

—Porque mi cápsula estaba junto con Cell. Y cuando los hermanos Androides despertaron a Dieciséis mi computadora se activó con el de él, ya que estaban vinculados.

«Pero no podía despertar, sólo mi computadora estaba trabajando y cuando se destruyó el laboratorio de Gero, eso causo un terremoto en donde estaba anteriormente... Y mi cápsula cayó causando que despertara.
Pero la computadora de Cell no sabía de mi existencia así que no necesitó de mi para obtener su forma perfecta.— comentó con movimientos de manos

—Entonces, ¿eso significa que nadie te conoció? ¿Ni siquiera luchaste con Cell, verdad?

—Oh… En realidad, me conoció un muchacho de cabellos lila que mi computadora detectó como Trunks.
Y si, pelee contra Cell, en realidad conocí a ambos al mismo tiempo.

—¿Cómo al mismo tiempo?

—Cuando Cell le decía a Trunks sobre su idea de hacer el torneo de artes marciales, a mi me pareció absurdo sabiendo que Cell no es alguien justo. Así que antes de que tomara vuelo, lo devolví al suelo sacándole la cabeza para destruir el chip que lo hacía "inmortal" pero...

—¿Pero...? ¿Qué pasó luego? Y eso de que te pareces mucho a Dieciséis, ¿qué significa eso?

—Le volvió a crecer otro porque me distraje con Trunks, pero no me hizo nada porque quería que luchara con él en el torneo y... Dieciséis era el hijo de Maki Gero, él fue asesinado por uno de los enemigos del Doctor y fue por eso que lo creó de esa misma manera, pacífico, tranquilo, consciente por la vida, siempre amó la vegetación, la vida animal, pero Gero lo construyó siempre con el objetivo de matar a Goku. Por cierto, ¿me dirás por qué llorabas por él?

Lágrimas fueron los que salieron nuevamente de los ojos del pequeño guerrero, saber más cosas lo hizo sentirse culpable, más de lo que ya se sentía. Además de tener que soportar cargos dobles por la partida de su padre... Lo amaba, amaba a su padre pero a la ves lo odiaba, lo odiaba por pensar sólo en entrenar y entrenar, y no pensar en su familia.

—Porque murió, murió por mi culpa... Sacrificó su propia vida por el bien de los demás y, si no hubiera actuado como un tonto por querer darle una lección a ese monstruo, papá seguiría vivo. Y si no fuera por Dieciséis, ni siquiera estaríamos vivos y... y... Ni con eso pude hacer lo que él que me pidió...

—¿Te pidió? ¿Quién te pidió qué cosa?

Pensar en las tantas cosas que perdió, pero que volvió a recuperar, pensar en cuantas veces lloró, pero de llorar por una promesa incumplida fue lo que más le dolió y aún duele.
Pensar en la muerte de su padre, creer que él fue el culpable por tal hecho fue lo más tortuoso que pudo pasarle siendo joven, demasiado.

—Le prometí a Dieciséis que protegería a los seres vivos y plantas que él tanto amó… y no pude hacerlo— dijo volviendo a romper en llanto.

—Puedes hacerlo Gohan…

—¡No!— dijo interrumpiendola —¡Nadie puede hacerlo! ¡Sólo están para darme ordenes, ni siquiera esperan una opinión mía! Ya no lo soporto, me cansé — murmuró lo último para sí mismo.

—Bien, sólo calmate niño.  Entonces haz lo que tú quieras Gohan, por una vez en tu vida, elije tu propio día, elije ser libre.— esbozó una sonrisa—  y no te preocupes por lo que te pidió Dieciséis, yo lo hago. Después de todo, la esperanza es lo último que se pierde.

—¿De verdad?— dijo sonriendo— ¿Harías eso por mi

—Si Gohan, no me molesta.

Y con esas palabras, Gohan supo que podría arriesgarse a ser el mismo, supo entonces que no importa lo que opinen los demás, él, y solamente él, sabía lo que quería.

Lo primero que hizo esa misma tarde, fue irse al parque de diversiones que tanto anhelaba ir, y se sintió muy bien hacerlo.

Después de todo, ni siquiera se molestó en preguntarse cómo fue que apareció esa chica junto a él para aligerar su tarde.

Agradeció incontables veces al cielo por encontrase con ella, sabiendo que el único que podía escucharlo era Dende, el único que comprendió su tristeza, y de lo más alto del Templo Sagrado, esbozando un sonrisa, el Dios de la tierra respondió:

—De nada Gohan.

(…)

Dragon Ball © Akira Toriyama

AgoníaWhere stories live. Discover now