Mi despedida (i)

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Un día,

apareciste frente a mí, y me tendiste la mano.

Y quizás,

con la cabeza estallando,

los pies queriendo morir en mis zapatos,

y una sonrisa llena de recuerdos,

por fin entendí sobre los botines de guerra.

Y quizás,

los piratas sólo pelean por el botin,

sólo pelean por el tesoro,

porque no pueden decidir

quien se quedará los recuerdos

de aquella valiente aventura,

y quien no.

Poemas de una conciencia anhelante.Stories to obsess over. Discover now