Un día,
apareciste frente a mí, y me tendiste la mano.
Y quizás,
con la cabeza estallando,
los pies queriendo morir en mis zapatos,
y una sonrisa llena de recuerdos,
por fin entendí sobre los botines de guerra.
Y quizás,
los piratas sólo pelean por el botin,
sólo pelean por el tesoro,
porque no pueden decidir
quien se quedará los recuerdos
de aquella valiente aventura,
y quien no.
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Poemas de una conciencia anhelante.
Poetryalgunos de los poemas que escribí cuando no podía pensar.
