Un chico llamado Lucas vivía en Strattford, Londres, tenía 15 años. Era huérfano y vivía con su madrastra Alfreda, en la mansión de su fallecido padre el que fue el cochero del rey Anthony y la princesa Riley.
Alfreda la madrastra de Lucas lo mandó a limpiar y ordenar toda la mansión hasta que ella falleciera conclusión: Lucas se quedaría de criado mucho tiempo.
