g a l a x i a s

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Se enamoró de sus galaxias,

pero no se dio cuenta que en ellas

habían demasiados agujeros negros.

Ahora solo es polvo de estrellas

dando vueltas

en un espacio sideral.

Se enamoró de su universo,

tanto así que no le importó

quemarse con sus tormentas solares

ni morir de hipotermia en Urano,

porque le enseñaron

que el amor duele.

Oh, pobre criatura indefensa,

la engañaron y les creyó,

aceptó el primer golpe

y aceptó los que vinieron después.

Pobre ingenua,

creyendo que la amaba.

Creyó en que su historia de amor épica llegaría,

ella solo quería pintar en su espalda miles de constelaciones

y terminó cubriendo los cardenales que adornaban su cuerpo

como una obra de arte violenta,

sin amor,

pintada con odio,

con tonalidades moradas, amarillas, rosáceas.

Oh, pobre niña,

jamás pensó que su cuerpo era un lienzo

y que sus puños serían los pinceles.

Solo deseaba su cuento de hadas

pero su fin llegó,

ensangrentada,

amoratada, 

a manos de quien fue el centro de su sistema solar.

No se dio cuenta

de que no era amor

hasta que fue demasiado tarde

y esa brillante estrella que algún día fue,

se apagó

y junto a ella, 

también lo hizo su corazón.

ni ideaWhere stories live. Discover now