Atrapada

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Despiertas un dia y ves cuando abres los ojos lo mismo de siempre, sin ilusión alguna... Soy Abigail todos me dicen Aby digamos que es mi nombre de guerra.
Vivo con mi dueño( mi pareja) se llama Christian es un importante empresario en la empresa de la ilegalidad, todo lo ilegal lo lleva el.
Que que hago con el?
Hace 2 años me salvo la vida y como me dio a elejir entre aceptar estar con el o morir... Soy muy joven para lo segundo.
Tengo que reconocer que yo antes era alegre, amable, cariñosa.... Todo lo contrario de lo que soy ahora, pero el me a obligado a ser asi ni mas ni menos. Estoy atrapada en esta vida que el maneja como quiere y yo no puedo hacer nada.
Suena mi despertador y lo apago son las 6.30 me levanto sin hacer ruido no quiero despertar a Christian que duerme en la habitación de al lado.
Me preparo para entrenar, un poco de boxeo, 30 minutos de cardio, y 1 hora corriendo digamos que es mi via de escape.
Llego a casa Christian esta todavia dormido. Apenas son las 9,  me doy una ducha rapida para ir a ver a Vicky mi mejor amiga y a la que Christian no soporta, asi es que lo tengo que hacer a escondillas.
Me visto comoda unos leggins negros una camisa de cuadros ancha y una cazadora de cuero me hago un moño desenfadado lo mas alto que puedo y me perfilo un poco los ojos,no me gusta estar maquillada durante todo el día.
Estoy en el baño pintandome los ojos cuando Christian aparece detras de mi.
-Ya te vas? - me pregunto frotandose los ojos...
-Si-respondí cortante. No suelo darle mucha conversación. Ya que el va a su rollo y yo también.
-No piensas decirme donde vas tan temprano?
- Ahora te importa lo que yo haga? A quien pretendes engañar Christian?
-Eres mi mujer.-me grito.
-Cuando te interesa ati, por que cuando sales toda la noche y llegas por la mañana temprano... No creo que te acuerdes de tu mujer en absoluto.-Le recrimine  aunque no se por que, por que ami me daba igual lo que hiciera.
-Tendre que buscar fuera lo que no tengo dentro. - me dijo con coraje en su mirada.
-Sabes que lo que quieres no puedo dartelo, no te quiero y lo sabes y no soportaria que me tocaras, accedi a estar contigo con esa condición y tu aceptastes.
-Acepte por que yo si te quiero Aby, y quiero que estes conmigo siempre y no solo por que te salve si no por que me ames.
-Jamas!!! - le dije con furia.
-Jamas te querre, tenia que estar loca para que eso pasara. Como puedes pretender que te quiera cuando me tienes aquí atrapada,como si fuera un trofeo, una recompensa... Como si te estuviera pagando el favor de haberme salvado a un precio demasiado alto. - Le dije llorando.
-Me lo debes, todo lo que eres hoy en día es gracias a mi. - me contestó.
No dije nada y me fui dándole un portazo a la puerta.
Estaba llena de coraje, no podia ser mas infeliz. Llegue a casa de Vicky, mi amiga la cual siempre que me ve me abraza y reconozco que me reconforta. Es como si me metiera un chute de aire fresco.
-Me tenias muy abandonada Aby.
-Lo siento corazón, pero ya sabes lo difícil que es escaparme un ratito.
-Bueno te perdono la vida.-y empezó a reírse.
-Tengo café recién echo, te apetece?. - me pregunto.
-Claro, me muero de ganas de tomar un café contigo y hablar.
-Venga, vamos al lío. - y me cojido del brazo y entramos en su casa.Observe que quería decirme algo pero no era es capaz asi que decidí romper el hielo.
-Oye... Me vas a decir lo que sea ya o vas a mirarme todo el dia con esa cara. - le dije con una sonrisa.
- A ver como te lo pregunto sin que parezca... Muy agresivo. - me dijo entre dientes.
-Vicky... - Le dije animandola.
-Que tal estas de lo tuyo? - me quedé mirandola fijamente.
-Bueno... Ni bien ni mal. Igual que siempre.
-Perdona que me meta Aby, pero sabes que te adoro y que no puedo dejar de sentir miedo por ti.
-No te preocupes, estoy bien, solo estoy cansada de que mi vida no tenga sentido. No se lo que es levantarse por las mañanas con ilusión de hacer cosas durante el día, no se lo que se siente al estar al lado de la persona que amas..... No...
- Eres feliz-me corto, ella sabia parte de la historia, la parte que yo quería que supiera la parte mala, cruel me la decidí guardar.
Yo baje la mirada al café que sostenía en las manos aún caliente.
-Supongo que me tendré que hacer a estar así.
-No te lo mereces. - me dijo agarrandome de la mano.
-Lo se, pero así fue lo que decidí, nadie me obligó y te juro por mi vida que lo amaba con todas mis fuerzas.
-Por que no lo conocías. - me dijo.
Me mordi los labios suavemente mirandola a los ojos. Lo que me acababa de decir era cierto, yo estuve enamorada de Christian el primer año como loca, me había salvado, para mi era mi héroe al que le debía mi vida, era tan atento, tan cariñoso, me cuidaba tanto... Pero eso de buenas a primeras cambió, todo el amor que yo sentía por el se esfumó al descubrir una parte de su trabajo y para mi la peor cara que puede tener una persona, el tenia varias que fui descubriendo con el tiempo y la que más me dolió fue la de asesino.
-Bueno, no quiero ponerte triste con la conversación. - me dijo.
-No te preocupes, me hace bien hablar con alguien de este tema.-le dije sonriendo.
-Oye te apetece acompañarme al centro? - me pregunto.
-Solo con una condición. - le dije.
-Que te invite a un helado de fresa y vainilla? - y las dos nos miramos y nos reímos a carcajadas. Me encantaba acompañarla al centro, se volvía loca comprando y después de marearnos en las tiendas siempre nos comíamos un helado de fresa y vainilla cada una. Esos momentos con ella me devolvían el oxígeno al cuerpo.


Deja Tus Besos En Mi Piel. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora