En el oscurísimo, y frío tono azul de la gélida noche, me derrumbo, contigo en mis pensamientos, cada día pongo más en riesgo mi "estabilidad" emocional y con ello, mi propia vida. Una luciérnaga es captada por mi mirada y, como todo, me vuelve a hacer pensar en ti, me recuerda que eres la Luz de mi vida, que eres ese tesoro tan hermoso que ilumina mi alma, esa melodía tan dulce que resuena como el más fino arpegio y cuyo eco sigue impactando en cada rincón de mi cabeza, que todo en ti me hace respirar, me hace sentir bien, ya no he dormido bien, sólo puedo pensar en ti, aunque lo niegue eternamente, sólo me moveré si tú lo haces, sólo quiero que te quedes, que no te vayas, tú y sólo tú vives eternamente en mi mente, tú eres eso que siempre me anima a despertar, eres el primer suspiro, el primer pensamiento, la primera alma que tengo presente cada día, eso que tengo dando vueltas y vueltas por cada una de mis neuronas hasta el final del día; y vives ahí, hasta en mis sueños, en donde estoy más cerca de sentir tu rostro con mis manos; en donde tengo mis mejores recuerdos contigo.
