No importaba lo que hiciera, cada cosa era un error para ella y que conllevaba el equivocarse, pues nada más y nada menos que un castigo, ese lugar que tanto temía, ese lugar en donde era lastimado brutalmente, ese lugar que se había convertido en su infierno propio, el sólo deseaba ser amado por esa persona que le dió la vida, pero sabía que era imposible
Pero un día, un común y nada distinto día su madre había llegado con una gran sonrisa plasmada en esos rojizo labios y las palabras que había dicho lo dejaron mudo
- me casaré - había anunciado emocionada mientras mostraba ese bello anillo que adornaba su mano
- no me felicitaras, ashhh que aguafiestas eres - alardeo con asco volteando a ver al pequeño cuerpo que hacia en el suelo, con una cadena rodeándo su cuello ya marcado y está misma encadenada a un tubo del oscuro sótano
No había alzado la vista para nada, temía que enojara a su madre, pero esta ya irritada por su comportamiento tan sumiso no evito sonreir al compararlo con un perro flacucho y sin una pisca de vida en sus ojos, así que agachandose un poco tomo el mento del muchacho haciéndole mirar y aquello verdes ojos que temía tanto taladraron su alma
- acaso no estás feliz de que tu bella madre se halla comprometido con un empresario exitoso y guapo, nos iremos de aquí y viviremos con el, acaso no te hace feliz - pero que podía contestar, si cada palabra que menciono estaba llena de recelo y odio
- si....madre me ciento....feliz por ti - la voz suave y queda apenas logro escucharse y esas palabras hicieron sonreir más a la mujer
- pero eso si te digo, te comportaras yo seré tu madre amorosa y que te ama mucho cuando esté el presente, pero si cometes un error eso si te digo te castigare y de la peor manera - el sólo asintio lentamente, pero el error ya estaba hecho una bofetada corto el aire y su cara se estampó contra el frío suelo
Había sido un pequeño golpe pero había dolido mucho
- te e dicho que me contestes cuando te hablé - bramo la mujer furiosa y después sólo se escuchó el repiqueteo de sus tacones y como la puerta era cerrada
Haciéndose ovillo en el suelo, tembló y las lágrimas una ves mas se deslizaron por su blanco rostro y abriendo un poco los ojos dos pardes luceros brillaron ante la tenue luz que lograba llegar hacia el, unos hermosos ojos azules eran el único escenario, único de ver en ese sótano oscuro...
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Mi Padrastro
RandomEl era un desconocido, pero siempre su cercanía lo hacia sentír seguro.... Ella era todo menos una madre, aquella mujer que nunca Decio dar vida pero un error la llevó a hacerlo... El era el hijo no deciado, excluido de todo sentimiento conocido exc...
