Imagino un prado grande, extenso y hermoso,
yo acostado, y detrás de mí un árbol enorme y frondoso,
el cielo está azul y despejado,
todas las nubes de sí se han despojado,
sobre mis mejillas siento del sol denodado
los sublimes rayos engalardonados.
Con los hombros cansados,
y los parpados pesados,
sin pensarlo ni durarlo,
me entrego al descanso
nada pienso, nada sueño,
negro, Eso, es todo lo que veo.
Al despertar el hemisferio ha cambiado,
y el cielo a naranja su color ha tornado,
¡Oh, hermosa luz de ocaso!,
poco a poco me levanto,
poso mi espalda en el tronco portentoso
miro al horizonte,
donde la cordillera se separa del monte,
embebido poso mi mirada,
en la luz que pasa por la montaña,
misma cosa que a mis ojos ensalza.
Siento de pronto un pequeño empellón,
y a consecuencia de éste tantos pensamientos,
casi un millón.
Advierto una mano que acaricia mi costado,
poco a poco bajo la mirada,
se pude apreciar como el forraje con el viento comienza a danzar.
sigo moviendo la cabeza,
y al mismo tiempo que sopla la corriente,
y al unísono con el herbaje,
denota cabello largo que se agita con el aire.
Ya sé quién eres,
no hace falta verte para decir tu nombre,
y aun así yo sigo virando para de tu fas,
poder tus ojos apreciar.
Ahí estás,
me ves, te veo,
no me canso de presenciar lo que contemplo,
no dices nada y no digo nada,
yo te abrazo y tú me abrazas,
y en un intercambio de miradas,
nos decimos lo que sentimos,
te beso y me besas,
y conmigo te quedas,
por el resto de nuestras vidas.
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De sentimientos en la nada (lo que no te dije )
PoetryImagina que estás en tu lugar predilecto para meditar, allí en lo más apartado y en soledad, teniendo una acalorada discusión contigo mismo, pensando sobre lo que eres, lo que sientes, lo que pasa a tu alrededor y el impacto que tienes en la vida. P...
