Tiempo atras...
— Sophia lo que haz hecho no merece perdon—
—Lo siento madre, fue solo un impulso...—
—¿IMPULSO? JA, CLARO, IMPULSO...—
—De verdad, no fue mi intencion...—
—Di lo que quieras, iras a ese internado, quieras o no—
Presente...
Mis padres me castigaron, pero no hay mas castigo que haber nacido, haber nacido asi. Un monstruo.
Ellos no saben lo que es tener que cargar este peso, todos me rechazan y me tratan mal, yo solo queria defenderme y termine haciendo algo que en realidad no queria.
Pero asi es la vida, llena de errores. Y al fin de cuentas, hay que pagarlos.
Yo tuve que pagar por ellos yendo a un internado bastante...peculiar.
Se encuentra en Londres, al menos no es tan lejos de mi pais. O mejor dicho, actual pais, porque en realidad no es el de origen.
Rumania es lindo, un poco aburrido, pero siempre encuentro la forma de animar la situacion. Mis padres y yo, tuvimos un problema y por eso tuvimos que emigrar alli.
Supongo que todo lo que forme tendre que dejarlo.
Ahora, mientras pienso camino a Londres, en un tren, una mujer
me pregunta que bebere, supongo que agua.
Cuando termine mi bebida, me dispuse a leer un poco , siempre me ayuda, aparte de que hace el viaje menos largo y agobiante.
De tanta lectura, mis ojos se cansaron. Me dispuse a dormir...lentamente fui cerrando mis ojos.
Al despertar, lo unico que vi fueron a un grupo de personas hablando.
No logre escuchar lo que decian, pero parecia que era la tipica conversacion de "hola, como te encuentras hoy?" Asi que simplemente me levante para ir al baño.
Al salir, noto que la velocidad del tren disminuye por lo cual, supongo, que la estacion esta cerca.
Cuando recojo mis cosas, un hombre me brinda de su ayuda, yo rapidamente me negue, no necesito ayuda.
Sin mas, me baje del tren, obviamente ya habiamos llegado y estaba parado.
Muchas personas subian y bajaban, yo ya tenia mis cosas, por suerte, sino, hubiera sido un completo caos encontrar mis valijas.
Las mujeres iban muy elegantes, y caminaban de una manera muy fina, el viento no movia ni un solo cabello por tanto fijador, aparte de que llevaban sombrero.
Sus vestidos se veian costosos, mas que el mio, aunque este seguia siendo lujoso.
Los hombres llevaban galera, y traje, de verdad muy caballerosos.
No creo que sean asi en el internado.
Proximo a esto, un carruaje viene en busca de mi.
Suben mis maletas y me ayudan a subir, yo solo por esta vez, acepte su bondad.
Iba mirando por la ventanilla, todo es tan lindo aqui en Londres, muy diferente a Rumania, sus calles, sus ciudadanos y hasta su acento, tan delicado como ellos.
El viaje fue largo, ya que este manicomnio se encontraba a las afueras de la ciudad, donde los locos ,como dice mi madre, jamas pueden escapar.
El paisaje era hermoso, aunque a medida que avanzaba, se volvia mas terrorifico y turbio. De todas maneras seguia siendo esplendido a la vista.
—Señorita, hemos llegado al internado Stilinski—
—Oh, ya veo— lo primero que mis ojos captan es un gran edificio, no parece tan antiguo, es mas bien de mi epoca, el siglo 18. Parece sacado de un cuento de terror e inmediatamente siento un escalofrio al pensar que por dentro debe ser aun peor.
Para acompañar todo esto, unos arboles, y claro, nieve.
—Le deseo suerte señorita Corter
—Gracias amable señor—
Al abrir la reja, un hombre muy serio y alto me recibe. No saluda ni me mira, solo escucho un sigueme de sus labios.
Asi que eso hago, lo sigo, tal vez me este llevando a la boca del lobo, pero lo sigo, ya que si no lo hago, temo que algo horrible me pase.
Me abre la puerta y con solo poner un pie, noto el sonido de un piano, un escalofrio recorre mi cuerpo, es dulce pero a la vez muy temible.
Intento sacar esa melodiosa musica y pongo en marcha el camino que me indica el hombre.
Subimos unas cuantas escaleras y escucho gritos, desgarradores gritos que provienen de diferentes habitaciones, estaran torturando a las personas, supongo. ¿Mi destino sera el mismo?
Espero que no. Aunque de todas formas no creo que me puedan hacer tanto daño.
Luego de subir otros 10 pisos, el señor me indica que espere.
Abre una puerta y asoma la cabeza, mientras yo sigo esperando. Logro oir una conversacion, esta hablando con una mujer sobre mi.
El se retira e inmediatamente oigo un "pasa" frio y autoritario.
Hago caso y paso, veo un sillon, esta apuntando a una ventana, solo veo su respaldar.
—Te hemos estado esperando Sophia—como esta oscureciendo, solo veo su figura y esta parandose, aunque no logro ver su rostro— Aqui aprenderas buenos modales, te educaremos, y sacaremos al demonio que tienes dentro—
Yo me quedo muda, solo aciento con la cabeza.
—Eso es todo, puedes retirarte—
Ah y antes...tu habitacion esta abajo de esta, piso 19, sala 361—
—Si...— pude haber dicho un si mas seguro, pero solo lo hice con un hilo de voz, rapidamente me fui.
Al bajar, como me indico la mujer, vi cual era esta seccion, vi gente "comun" aunque de ser asi, no estarian aqui.
Me dio intriga saber que problemas tienen, quien las mando a estar en este infierno.
No pregunte, solo abri la puerta a lo que ahora era mi habitacion e intente no salir de alli hasta el dia siguiente.
Hola, espero que les guste esta nueva historia .-.
YOU ARE READING
Stilinski
Random¿Realmente soy un monstruo como todos piensan? Supongo que si, por algo mi familia me obligo a ir a este manicomnio. Un infierno mejor dicho. Pasaran hechos extraños y yo tendre que resolverlos. Demostrare lo que nunca fui capaz de demostrar. Esta...
